Minuto a Minuto

Entretenimiento BTS revela el nombre de su nuevo álbum
BTS utilizó el título de la canción folclórica más reconocida de Corea del Sur para nombrar su nuevo disco, con el cual iniciará una gira mundial
Entretenimiento Las bodas con personajes ficticios e IA ganan popularidad en Japón
La fictosexualidad, entendida como la atracción sexual de los humanos hacia avatares, es una tendencia creciente
Nacional Atacan a agentes en Jiutepec, Morelos; uno murió
La Fiscalía de Morelos confirmó la muerte de uno de los agentes atacados en Jiutepec, hecho que afirmó, no quedará impune
Nacional Metro CDMX opera con retrasos en 6 líneas
La mañana de este viernes 16 de enero se registraron retrasos en al menos seis líneas del Metro CDMX
Nacional Habrá una marcha y 7 concentraciones en la CDMX este viernes
El Sindicato Independiente de Trabajadores de la UAM realizará una marcha de la alcaldía Coyoacán a la alcaldía Tlalpan

En unas cuantas líneas, MILENIO obtuvo de la ministra Yasmín Esquivel Mossa un autorretrato tan claro como el plagio de su tesis (https://bit.ly/3XjCwaC).

“Tengo una carrera en la que no tengo de qué avergonzarme”, dijo la ministra. Y añadió: “Rechazo absolutamente la determinación del Comité de Integridad de la FES Aragón”.

Estas frases retratan una cabeza interesadamente ciega a los hechos y una moral blindada contra la percepción de los propios errores.

Los hechos que pesan sobre la reputación de la ministra Esquivel Mossa están probados materialmente por la identidad del texto de su tesis con la tesis previa que copió.

Ese plagio fue el inicio de su carrera, no hay cómo negarlo, y lo demuestra la determinación a la que llegó la FES Aragón, al cotejar las tesis y comprobar su identidad sustancial, física, tangible, innegable a la mirada.

Que la ministra rechace esta evidencia flagrante muestra una cabeza impermeable a los hechos que no le convienen y una moral impermeable a la vergüenza y la responsabilidad por los propios errores.

Para negar el hecho del plagio, que mancha su carrera desde su origen, la ministra incurrió en una conducta que mancha su carrera presente.

Fabricó una demanda judicial basada en declaraciones falsas donde hacía confesar al autor de la tesis primera, ante notario, que el autor del plagio era él.

La Fiscalía de la Ciudad de México admitió la demanda, pero la desconoció cuando el acusado en persona negó las declaraciones notariadas. 

La ministra se quedó en el aire, asida sólo al clavo de la impunidad. Pero el clavo de su impunidad es sólido. 

He preguntado esto a conocedores:

No puede ser removida de su condición de ministra de la Corte sino por un juicio político del Congreso. 

Por más que se diga, la UNAM no tiene facultad de quitarle unilateralmente el título, ni sus pares pueden desconocerla y destituirla, como creen y esperan muchos.

El hecho es que no se ve por ningún lado el proceso que podría conducir al juicio político del Congreso en su contra.

Mientras la apoye el Presidente, la ministra podrá quedarse en la Corte cuanto quiera, impermeable a los hechos y a la responsabilidad por sus errores:

Caída en su reputación pero inamovible en su puesto.

https://www.milenio.com/opinion/hector-aguilar-camin/dia-con-dia/la-ministra-esquivel-caida-pero-inamovible