
El canciller Juan Ramón de la Fuente afirmó que México defenderá la libre autodeterminación de los pueblos y la no intervención
La Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) condenó las acciones militares de Estados Unidos en Venezuela y exhortó a evitar un escalamiento mayor mediante el diálogo y la negociación.
El canciller Juan Ramón de la Fuente reclamó el respeto al artículo 2 de la Carta de la Organización de las Naciones Unidas al tiempo que rechazó la amenaza o uso de la fuerza contra cualquier país.

Reforzó así el posicionamiento de la presidenta Claudia Sheinbaum y afirmó que México seguirá defendiendo los principios torales que incluyen la libre autodeterminación de los pueblos, la no intervención en los asuntos internos de los países y el respeto, promoción y protección de los derechos humanos.
Como lo ha señalado nuestra presidenta, México reitera su disposición de apoyar cualquier esfuerzo de facilitación del diálogo o acompañamiento que contribuya a preservar la paz regional y evitar un escalamiento mayor”, indicó.
De la Fuente Ramírez se refirió a América Latina y el Caribe como una zona de paz que se debe preservar, por lo que dijo que México seguirá privilegiando la vía del diálogo y de la negociación como el único camino legítimo y eficaz para resolver las diferencias.
Hizo un llamado a la Organización de las Naciones Unidas a asumir cabalmente su responsabilidad y actuar con mayor determinación para generar condiciones que nos acerquen a una solución pacífica, sostenible y conforme al derecho internacional.
La ONU sigue siendo nuestra principal estructura multilateral, es de la que mejor disponemos. Pero, infortunadamente, hoy se ha mostrado ineficiente al tratar de contener los abusos de las hegemonías. Apenas se logra alzar la voz para denunciar la cotidiana violación del derecho internacional”, advirtió.
El canciller subrayó que ante el panorama general y regional que contempla desafíos adicionales a los que conforman las agendas bilaterales y la agenda multilateral, las nuevas multipolaridades exigen una política exterior distinta en algunos aspectos que debemos identificar, reconocer y llevar a la práctica:
Audaz y cautelosa a la vez, que favorezca ante todo y refuerce el respeto irrestricto a nuestra soberanía y anticipe, en la medida de lo posible, las nuevas demandas internacionales que habremos de afrontar en el futuro mediato e inmediato”.
Con información de López-Dóriga Digital