Minuto a Minuto

Entretenimiento Regresa BTS a México con tres conciertos; fechas para comprar los boletos
Estas son las fechas clave para comprar los boletos para los tres conciertos que ofrecerá BTS en México
Vida y estilo Hoy es martes 13, ¿es de mala suerte?
"En martes, ni te cases ni te embarques" es uno de los refranes más populares que cobra sentido este martes 13
Nacional Arrestan a menor de edad en Veracruz; aseguran armas y equipo táctico
Un menor de edad fue detenido en Veracruz, tras un enfrentamiento entre autoridades y sujetos armados
Internacional La aplicación ‘¿Te has muerto?’ reabre debate sobre la soledad y el envejecimiento en China
China afronta un crecimiento sostenido de los hogares unipersonales, impulsado tanto por el envejecimiento como por la movilidad laboral
Nacional Reportan Línea A del Metro CDMX totalmente detenida, ¿qué ocurrió?
La alta concentración de usuarios en la Línea A del Metro CDMX llevó a interrumpir el acceso en la estación La Paz
Médicos: Sinónimo de tolerancia a la frustración y resiliencia
Hugo López-Gatell. Foto de Gobierno de México. (Archivo)

Es difícil de creer que, en un mundo donde la salud pública ha alcanzado relevancia y avances inimaginables en los últimos 50 años, México esté rezagado en el desarrollo de una medicina moderna. Esto se debe principalmente a dos factores: la falta de recursos y la ausencia de personal capacitado en la toma de decisiones presupuestales.

El Gobierno Federal destina solo el 2.5% del PIB al sector salud, lo que representa un recorte del 11% respecto a 2024. La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda invertir por lo menos el 6% del PIB en salud pública, lo que deja a México con una brecha presupuestaria de 3.5 puntos porcentuales. Sin embargo, el problema no radica únicamente en los recursos, sino también en quién toma las decisiones. A los gobernantes no les ha quedado claro que en la medicina no se puede escatimar.

Cada día, la percepción pública refleja un sistema de salud deplorable: hospitales públicos sin suturas, quirófanos sin aire acondicionado, carencia de medicamentos del cuadro básico y otras deficiencias que generan frustración entre los derechohabientes. Curiosamente, la molestia no se dirige hacia quienes deciden el presupuesto, sino hacia el personal de salud que, pese a las limitaciones, hace lo imposible por cumplir con su labor. Es necesario dejar de malgastar recursos en proyectos innecesarios y priorizar la inversión en un derecho humano fundamental como la salud.

El nombramiento del Dr. Hugo López-Gatell como representante de México ante la OMS, con sede en Ginebra, Suiza, ha generado controversia y animadversión en el gremio médico. Durante su gestión, no siguió las recomendaciones de la OMS y, en ocasiones, sus decisiones carecieron del respaldo de la medicina basada en evidencia, lo que generó críticas por priorizar intereses políticos sobre la salud pública. Resulta inverosímil y vergonzoso que alguien señalado por un manejo tan cuestionable de la pandemia sea designado para un cargo tan honorable como la representación de México ante la OMS.

Te puede interesar: León XIV nombra un nuevo presidente de la comisión vaticana contra los abusos a menores

En México, las decisiones en salud pública deberían estar en manos del personal más capacitado, sin importar partido político, ideología, religión o género. Es urgente reformar el sistema de salud, empezando por mejorar los procesos de formación, los sueldos, los horarios y los insumos necesarios para que los profesionales puedan ejercer su profesión de manera digna, además de dejar de premiar a personajes con un pasado laboral tan oprobioso.

Por: Dr. Maximiliano Sánchez Téllez-Girón

Pluma invitada a López-Dóriga Digital