
Las palabras de Trump tienen especial eco en Ciudad Juárez, fronteriza con El Paso (Texas)
La frontera norte de México vive como una herida latente la continua y agresiva retórica del presidente estadounidense, Donald Trump, contra México, especialmente tras el reciente mensaje oficial de la Casa Blanca del pasado 2 de febrero en el que se celebró el aniversario 178 de la guerra entre ambos países y la anexión de más de la mitad del territorio mexicano por parte de Washington.
Hoy se conmemora el 178 aniversario del triunfo de nuestra nación en la guerra entre México y Estados Unidos, una victoria legendaria que aseguró el suroeste de Estados Unidos y reafirmó la soberanía estadounidense”, dijo Trump en una nota sin precedentes en la historia diplomática de ambos países.
La Casa Blanca emitió este inédito mensaje, ya que el Gobierno estadounidense no solía conmemorar esa fecha, en un momento en el que Trump ha sugerido la posibilidad de atacar los carteles del narcotráfico dentro de territorio mexicano, algo rechazado tajantemente por la presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum.

Para especialistas e historiadores, estas declaraciones reabren una herida histórica particularmente sensible en la frontera, donde comunidades quedaron divididas tras el Tratado de Guadalupe Hidalgo de 1848 y donde la relación binacional se vive de manera cotidiana.
El aniversario conmemora el despojo de más del 55 % del territorio nacional, alrededor de 1.3 millones de kilómetros cuadrados. Es vergonzoso que el presidente más poderoso del planeta haga alarde de ese robo”, señaló a EFE el profesor investigador de la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez, Ricardo Melgoza Ramos.
A su juicio, esta retórica “no abona absolutamente en nada a la relación México–Estados Unidos” y revive una herida que sigue “latente” en el pueblo mexicano.
“Es pasado, sí, pero es un pasado que sigue doliendo, especialmente cuando se utiliza como preludio para justificar discursos actuales sobre narcotráfico y seguridad”, agregó.
Una visión similar expresó el periodista e historiador de Ciudad Juárez y El Paso (Texas), Juan de Dios, quien recordó que la guerra de 1846-48 dejó comunidades fracturadas y una frontera marcada por el río Bravo.

“Estas declaraciones no ayudan a cerrar esa herida; la reabren, sobre todo para los fronterizos que cruzan diariamente y para millones de mexicanos que viven del otro lado”, explicó.
El historiador consideró que el discurso del presidente estadounidense responde a una postura de superioridad y a una estrategia política ligada a su agenda antimigrante.
“No es burla, es una reafirmación de poder que viene acompañada de acciones duras contra comunidades migrantes y contra México como país”, señaló de Dios a EFE.
Las palabras de Trump tienen especial eco en Ciudad Juárez, fronteriza con El Paso (Texas), donde ambas urbes conforman uno de los corredores comerciales más dinámicos de Norteamérica y donde miles de personas cruzan a diario en ambos sentidos para adquirir productos, trabajar o visitar a sus familiares.
Con información de EFE