
Estas son las noticias que recomienda Radar Latam 360 para iniciar la semana bien informado
Como cada lunes, Radar Latam 360 comparte las 5 principales noticias de América Latina y las 3 claves internacionales para iniciar la semana con la mejor información.
AMERICA LATINA
1. Cuba | EE.UU. flexibiliza el bloqueo y permite ingreso de petróleo ruso
En un giro inesperado, Estados Unidos autorizó la llegada a Cuba de un buque ruso con más de 700.000 barriles de crudo, en medio de una grave crisis energética en la isla. La decisión marca una flexibilización puntual del endurecido bloqueo petrolero impuesto por la administración Trump, que había llevado al país al borde del colapso económico con apagones masivos, racionamiento de combustibles y afectaciones críticas en hospitales y transporte. El cargamento, que arribaría a Matanzas, permitiría abastecer las centrales eléctricas durante aproximadamente una semana, constituyendo un alivio inmediato pero temporal. Este movimiento responde también a la crisis global derivada del conflicto con Irán y el bloqueo del estrecho de Ormuz, lo que ha obligado a Washington a relajar restricciones incluso sobre exportaciones rusas para evitar mayores disrupciones energéticas. Sin embargo, la medida no implica un cambio estructural en la política hacia La Habana, donde el objetivo de un cambio de régimen sigue explícitamente vigente. 
2. México | Morena recompone su alianza rumbo a las elecciones de 2027
Tras meses de tensiones internas por la reforma electoral, el oficialismo mexicano —encabezado por Morena— logró recomponer su alianza con el Partido Verde y el Partido del Trabajo, cerrando filas de cara a las elecciones intermedias de 2027. El acuerdo permitió salvar una versión reducida del “plan B” electoral, evitando una derrota política para la presidenta Claudia Sheinbaum, pero también evidenció los límites de cohesión dentro del bloque gobernante. La negociación implicó concesiones relevantes, como descartar la propuesta de adelantar la revocación de mandato, y dejó en claro que la supervivencia de la coalición depende de equilibrios delicados. En el corto plazo, el foco estará en la aprobación definitiva de la reforma en Diputados y en la designación de nuevos consejeros del INE, claves para arbitrar los próximos procesos electorales. Más allá de la coyuntura, lo que está en juego es la continuidad del proyecto político de la Cuarta Transformación y la capacidad del oficialismo para sostener su mayoría legislativa en un contexto cada vez más competitivo.
3. Perú | Baja el número de indecisos, pero persiste la fragmentación electoral
A menos de dos semanas de las elecciones generales del 12 de abril, el panorama electoral peruano muestra una leve reducción de la incertidumbre, aunque mantiene niveles críticos de fragmentación. Según la última encuesta de Datum, el porcentaje de indecisos cayó de 35,8% a 23,9% tras los primeros debates presidenciales, lo que sugiere un incipiente proceso de definición del voto. Sin embargo, el escenario sigue extremadamente atomizado: Keiko Fujimori y Rafael López Aliaga lideran con apenas 13% y 11,7%, respectivamente, en un empate técnico dentro del margen de error. Detrás de ellos, un amplio grupo de candidatos compite por posiciones marginales, mientras persisten altos niveles de voto blanco y nulo. Este contexto confirma la dificultad estructural del sistema político peruano para generar mayorías claras y anticipa un proceso electoral que, incluso después de las urnas, podría no traducirse en gobernabilidad efectiva. 
4. Chile | Alza de combustibles tensiona al gobierno de Kast y pone a prueba su coalición
El fuerte aumento en los precios de los combustibles —derivado del conflicto en Medio Oriente— se ha convertido en el primer gran test político para el gobierno del presidente José Antonio Kast. La decisión de ajustar el mecanismo de estabilización (Mepco) generó críticas dentro del propio oficialismo, evidenciando fisuras tempranas en la coalición gobernante. El Ejecutivo desplegó una estrategia para contener el “fuego amigo”, buscando alinear a sus parlamentarios y evitar descolgamientos en el Congreso frente a medidas impopulares. Al mismo tiempo, el debate reabrió tensiones sobre el rumbo económico del gobierno, marcado por un enfoque ortodoxo y ajustes fiscales que incluyen recortes sensibles, incluso en áreas como seguridad. En paralelo, Kast ha reforzado un discurso de unidad nacional y crecimiento económico, apelando a la necesidad de recuperar la inversión y el empleo.
El alza de los combustibles puso fin de manera abrupta y temprana a la luna de miel del gobierno de Kast que apenas lleva 3 semanas en la presidencia.
Según Plaza Pública Cadem (N° 641) de ayer domingo, su aprobación cae a 43% (-4 puntos), mientras la desaprobación sube a 51%, reflejando un deterioro que no responde solo a variables estructurales, sino también a decisiones de política económica percibidas como mal calibradas en su implementación.
El punto más sensible radica en el diseño y timing de la medida. Un 60% de los encuestados considera que el alza era evitable y un contundente 72% habría preferido una implementación gradual, lo que revela no tanto un rechazo absoluto al ajuste, sino una crítica a su forma.
Más aún, la percepción de crisis económica —que retrocede de 33% a 25%— sugiere que el gobierno no enfrentaba una presión social que justificara una política de shock.
El resultado es una desconexión entre la lógica técnica y la percepción ciudadana, que erosiona legitimidad y refuerza la idea de un gobierno que, en un contexto de inflación sensible —particularmente en combustibles—, no logra alinear sus decisiones con las expectativas sociales.
Esta acelerada erosión del apoyo ciudadano es particularmente problemática para un presidente que carece de mayoría en ambas cámaras del Congreso. De persistir esta tendencia, el escenario apunta a crecientes tensiones políticas y a un debilitamiento de las condiciones de gobernabilidad.
5. América Latina y el Caribe es la región con la mayor caída en la fecundidad del mundo: motivos y posibles consecuencias
América Latina atraviesa una transformación demográfica acelerada marcada por una fuerte caída de la natalidad, con una tasa promedio de 1,8 hijos por mujer —por debajo del nivel de reemplazo— tras un descenso histórico desde 5,8 en los años 50, fenómeno que avanza más rápido de lo previsto y que llevará a que la población regional comience a disminuir hacia 2053. Países como Chile (1,1), Costa Rica y Uruguay ya registran niveles ultrabajos, reflejando un cambio estructural impulsado por múltiples factores: mayor educación y participación laboral femenina, acceso extendido a métodos anticonceptivos, significativa reducción del embarazo adolescente y una transformación cultural donde la maternidad deja de ser un destino central. Sin embargo, la tendencia está atravesada por profundas desigualdades: mientras las mujeres de menores ingresos suelen tener más hijos de los que desean, las de mayores ingresos tienen menos de los que quisieran, en gran medida por la falta de políticas de cuidado, conciliación laboral y corresponsabilidad. Las consecuencias ya son visibles en el envejecimiento poblacional, la presión creciente sobre sistemas de pensiones y salud, el cierre de escuelas y maternidades, y una futura reducción de la fuerza laboral; no obstante, algunos especialistas advierten que este escenario también abre oportunidades —como una posible mejora en la calidad educativa— si se implementan políticas adecuadas, desplazando el foco desde una “crisis de natalidad” hacia el desafío de construir condiciones que permitan ejercer la decisión de tener hijos en libertad y sin costos desproporcionados.
CLAVES INTERNACIONALES
1. Entre la negociación y la devastación: Trump escala la presión sobre Irán mientras el conflicto entra en una fase crítica
En el día 31 de la guerra entre Estados Unidos e Irán, Trump combina señales contradictorias que reflejan tanto avances diplomáticos como una peligrosa escalada retórica y militar: mientras asegura que existen “progresos significativos” en conversaciones indirectas con sectores de un supuesto nuevo liderazgo iraní, amenaza simultáneamente con arrasar la infraestructura clave del país —incluyendo plantas eléctricas, petroleras y de agua— si Teherán no reabre el estrecho de Ormuz.
En paralelo, Irán endurece su postura, evalúa abandonar el Tratado de No Proliferación Nuclear y denuncia las condiciones “maximalistas” de Washington, al tiempo que introduce medidas de presión como posibles peajes al tránsito marítimo.
La acumulación de tropas estadounidenses en el Golfo, las señales de fracturas internas en el régimen iraní mencionadas por Marco Rubio, y la mediación indirecta de países como Pakistán, Turquía o Arabia Saudí no logran disipar el riesgo de una escalada mayor.
A esto se suma la expansión del conflicto en el frente regional, con enfrentamientos entre Israel y Hezbolá en Líbano y ataques cruzados que elevan el costo humano y la inestabilidad.
En este contexto, la estrategia de Trump —oscilar entre la negociación y la amenaza de devastación total— no solo incrementa la incertidumbre geopolítica, sino que deja abierta la posibilidad de un escenario de ruptura mayor, con impactos globales en seguridad, energía y gobernabilidad internacional.
2. Arabia Saudita y Emiratos se inclinan en privado hacia una posición más agresiva con Irán
Tras un mes de guerra en la región, Arabia Saudí y Emiratos Árabes Unidos han comenzado a adoptar discretamente una postura más dura frente a Irán, presionando a Estados Unidos para no detener el conflicto y explorando formas de influir en su desenlace, con el objetivo de neutralizar la amenaza iraní y redefinir la arquitectura de seguridad regional. Aunque inicialmente optaron por la contención —limitándose a interceptar ataques sin involucrarse directamente—, en los últimos días han evaluado un rol más activo, que podría incluir facilitar bases o respaldar operaciones militares, e incluso, según reportes, el príncipe heredero Mohamed bin Salmán habría alentado a Donald Trump a considerar acciones más contundentes como el control de infraestructuras energéticas iraníes. Sin embargo, esta estrategia implica altos riesgos: una mayor implicación podría desencadenar represalias directas de Teherán contra instalaciones críticas del Golfo y exponer a estos países a quedar aislados si Washington decide retirarse del conflicto. Además, la falta de consenso regional —con países como Qatar y Omán inclinados a evitar la confrontación— y las dudas sobre la eficacia real de su intervención, dada la superioridad militar de Estados Unidos e Israel, reflejan un delicado equilibrio entre la disuasión, la contención y el temor a una escalada mayor que profundice la inestabilidad en Oriente Medio.
3. Alemania y Siria: Merz transmite al presidente Al Shara que aspira al retorno del 80% de los refugiados sirios en Alemania
Más de un año después de la caída de Bachar el Asad, el canciller alemán Friedrich Merz planteó al presidente interino sirio Ahmed al Shara su objetivo de lograr el retorno de cerca del 80% de los más de 900.000 refugiados sirios residentes en Alemania en los próximos tres años, priorizando a quienes no cuentan con permiso de residencia y a aquellos con antecedentes penales. Para ello, Berlín busca acelerar la reconstrucción de Siria mediante cooperación bilateral, la creación de un grupo de trabajo conjunto, una próxima misión oficial a Damasco y una contribución superior a 200 millones de euros, además de incentivar inversiones privadas ante lo que considera una mejora en las condiciones del país. Merz subrayó la necesidad de “reevaluar” la protección otorgada durante la guerra civil y advirtió que quienes ya no tengan derecho a permanecer deberán abandonar el país, defendiendo un esquema de retorno “seguro y ordenado”. Sin embargo, el plan genera controversia debido a la fragilidad de la infraestructura, la persistente inestabilidad y las críticas de organizaciones como Pro Asyl, que cuestionan la legitimidad del nuevo gobierno sirio y denuncian riesgos para las minorías, en un contexto marcado por protestas en Berlín y dudas sobre las garantías efectivas de seguridad y derechos en la Siria postconflicto.