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Ninguna vacuna que se investiga contra el COVID-19 está lo suficientemente avanzada
Proyecto de vacuna contra el COVID-19 del Hospital Real de Adelaide, Australia. Foto de EFE

Ninguna de las decenas de vacunas contra el COVID-19 que se están investigando o de las 17 que están en ensayos clínicos está lo suficientemente avanzada como para pronosticar cuando podría empezar a producirse una vacuna eficaz y segura, dijo hoy la Organización Mundial de la Salud (OMS).

“Sería poco inteligente predecir cuándo una vacuna estará lista”, dijo el director de Emergencias Sanitarias de la OMS, Mike Ryan, quien, sin embargo, estimó que para finales de este año se podrían tener resultados sobre la eficacia de las vacunas candidatas.

En ese caso se podría empezar con vacunaciones a principios del próximo año, pero ello dependerá de que haya una capacidad de producción suficiente, agregó.

Ryan sostuvo que el desafío estará en reforzar la capacidad de producción al mismo tiempo que se avanza con los ensayos clínicos, lo que -confirmó- varios grupos farmacéuticos planean hacer.

En una rueda de prensa exclusiva para los miembros de la Asociación de Corresponsales acreditados ante la ONU en Ginebra (ACANU), la científica jefe de la OMS, Soumya Swaminathan, detalló que esta semana, en una reunión por vía remota en la que participaron a mil 300 científicos de todo el mundo, se llegó a un consenso en qué tipo de tratamientos deben centrarse las investigaciones.

El COVID-19 no tiene un tratamiento específico, pero hay pruebas que apuntan a que los ensayos debe centrarse en cuatro tipos: antiviral, antiinflamatorio, antitrombótico y con plasma convaleciente, extraído de la sangre de personas recuperadas de la enfermedad y que han desarrollado anticuerpos.

Sobre el antiviral remdesivir, cuya producción en Estados Unidos fue completamente comprada por el gobierno hasta agosto debido a indicaciones de que funcionaría contra el coronavirus, Swaminathan recordó que no hay pruebas de que reduzca la mortalidad.

En cambio, se ha visto que acorta el tiempo de recuperación (once días de hospitalización en pacientes que recibieron ese fármaco, frente a 15 en el resto de casos), pero su uso está indicado solo en casos críticos.

“Estamos viendo con nuevos antivirales o con combinaciones (en tratamientos) de antivirales con antiinflamatorios para aumentar la respuesta inmunitaria, y que sean incluidos en los ensayos”, comentó.

Entre los antiinflamatorios en los que se tiene puesta la esperanza está la dexametasona, que puede utilizarse en fases iniciales de la enfermedad.

Con información de EFE