Minuto a Minuto

Nacional Lomelí llama a defender la autonomía universitaria como pilar del sistema educativo
Leonardo Lomelí sostuvo que la autonomía no es un derecho que se herede automáticamente, sino una facultad que debe ejercerse y defenderse
Nacional Ildefonso Guajardo se deslinda de Samuel ‘N’, vinculado a proceso por asesinato de Carlos Manzo
“Al finalizar mi periodo en la Cámara de Diputados el 31 de agosto de 2024, concluyó la relación laboral con García Rivero", señaló Guajardo
Nacional Celebra consejera Irene de la Cruz respaldo de Sheinbaum a la autonomía del INE
La consejera electoral manifestó que el diálogo es un "ejercicio sano" y que desde el INE se está muy pendiente del debate
Economía y Finanzas México avanza rumbo a revisión del T-MEC para consolidar comercio trilateral
México busca fortalecer y consolidar los mecanismos actuales del T-MEC para aumentar el crecimiento del comercio y empleos en los tres países
Internacional EE.UU. incauta al petrolero Verónica en aguas del Caribe
Un equipo táctico de la Guardia Costera de EE.UU. llevó a cabo un abordaje y la incautación del buque cisterna Verónica en el Caribe
El cuerpo de Benedicto XVI reposa en el féretro preparado para el funeral
La capilla ardiente del papa emérito Benedicto XVI en el Vaticano, en una fotografía de archivo. Foto de Democrática/Natalia Ruiz Guillamón/EFE

Los restos mortales de Benedicto XVI fueron introducidos la tarde del miércoles, después del cierre de la capilla ardiente, en el féretro de madera de ciprés, el primero de los tres en los que será enterrado, en una ceremonia que tuvo lugar en el interior de la basílica de San Pedro y quedará así todo preparado para la misa funeral que oficiará mañana el papa Francisco.

Después de los tres días en los que cerca 200 mil personas acudieron a la basílica de San Pedro para dar un último adiós al papa emérito, fallecido el 31 diciembre a los 95 años, fue, como dicta la tradición, introducido en un féretro de ciprés forrado de terciopelo rojo y en una ceremonia se leyó el “rógito”, un pergamino en el que está escrita la vida y obras más importantes de Benedicto XVI y que fue después introducido en el féretro.

Posteriormente, cubrieron con un velo de seda blanco el rostro del papa y también se introdujeron en el féretro las medallas acuñadas durante el pontificado, así como los palios, el ornamento que se lleva sobre los hombros, de cuando fue obispo de Múnich y de Roma. El mismo procedimiento destinado a un papa “reinante”.

Al rito de cierre del ataúd asistieron el secretario de Estado, el cardenal Pietro Parolin, el decano del Colegio Cardenalicio, Giovanni Battista Re; el arcipreste de la basílica de San Pedro, Mauro Gambetti; el vicario para la diócesis de Roma, Angelo de Donatis, y el presidente de la Gobernación del Estado de la Ciudad del Vaticano, el cardenal español Fernando Vergéz.

También presenció este acto la que ha sido su familia durante los casi 10 años que vivió en el monasterio Mater Ecclessiae, en los jardines vaticanos, tras su renuncia: su secretario personal, el arzobispo George Ganswein y las cuatro mujeres de instituto Memores Domini que se han encargado de él durante este tiempo.

Tras el cierre del ataúd, éste quedará en el interior de la basílica hasta mañana cuando será llevado hasta la plaza de San Pedro para la misa funeral que será presidida por Francisco y concelebrada por el decano de los cardenales, debido a los problemas de movilidad del pontífice argentino.

Sólo después del funeral, el féretro volverá al interior de la basílica para su sepultura en las grutas vaticanas, donde se encuentran enterrados los papas.

El féretro será precintado con cintas rojas, en las que se pondrán los sellos de la Cámara Apostólica, de la Prefectura de la Casa Pontificia, de la Oficina de las Celebraciones Litúrgicas del papa y del Capítulo Vaticano.

La caja de ciprés será encajada en otra de plomo de cuatro milímetros de espesor y ésta en otra de madera de olmo barnizada.

Sobre esta última colocarán un sencillo crucifijo y el escudo del pontífice difunto y una lápida, en la que está escrito en latín el nombre del papa y cuándo nació y murió, cubrirá la tumba que será la misma de Juan Pablo II hasta 2011 cuando fue trasladado a una capilla de san Pedro tras su beatificación, según el expreso deseo de Joseph Ratzinger.

Con información de EFE