China rechaza dichos de Trump sobre COVID-19; “una pena ver que echan la culpa a los demás”, responde
Ciudadano chino con bandera nacional. Foto de EFE / Archivo

Luego de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, reiterara que Beijing tendría que haber frenado la epidemia del coronavirus COVID-19China denunció que esas declaraciones son “falsas”.

Trump admitió que la pandemia ha sido peor para su país que los ataques del 11-S o el de Pearl Harbor y volvió a criticar a China, toda vez que “esto no debería de haber pasado nunca”.

“Hemos pasado por el peor ataque que hemos tenido jamás en nuestro país. Esto es peor que Pearl Harbor. Es peor que el World Trade Center (…) Se podría haber detenido en su lugar de origen. Se podría haber detenido en China”, afirmó el mandatario.

En respuesta, Hua Chunying, portavoz del ministerio chino de Relaciones Exteriores, indicó que “numerosos países y expertos han hecho comentarios positivos sobre la prevención y control del virus en China (…) Solo Estados Unidos eleva una voz discordante, falsa e hipócrita”.

Agregó que el verdadero enemigo de Estados Unidos es el nuevo coronavirus, por lo que instó a los estadounidenses a “luchar al lado de China como socios, en lugar de como enemigos“.

“Es una pena ver que algunas personas en Estados Unidos echan la culpa a los demás en lugar de asumir sus responsabilidades“, aseveró Chunying.

Rodeado de enfermeros en el Despacho Oval, Trump dio el miércoles uno de los mejores ejemplos de la dualidad que ha marcado su respuesta a la pandemia: habla de ella en términos bélicos y catastróficos, pero también la minimiza para subrayar que el país tiene que reactivar la economía y volver a la normalidad.

En el mismo acto, Trump dijo que le gustaría “que las escuelas reabran lo antes posible” a pesar de que el impacto del coronavirus sigue aumentando en EE.UU., que el miércoles superaba los 1.2 millones de casos y las 71 mil 500 muertes, según el recuento extraoficial de la Universidad Johns Hopkins.

Con información de López-Dóriga Digital y EFE