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Luis Miguel tampoco logró brillar en Argentina

Tras los shows suspendidos abruptamente y cancelaciones, Luis Miguel continuó su gira en Córdoba, Argentina y aunque esta vez sí terminó el concierto, continúa sin brillar.

Anoche se presentó en el foro Orfeo que solo se llenó a medias y tuvo muchas fallas durante la hora y media que duró.

De acuerdo a medios locales, inició su presentación de manera muy energética pero conforme pasaron los minutos, fue mermando y una vez más, lo que menos hizo fue cantar, dejando a sus fans la mayor parte de las canciones.

De acuerdo al medio argentino La Voz, el cantante mexicano olvidó las letras de muchas canciones a pesar del apoyo que le ofrecían los teleprompters ubicados a los costados del escenario. En muchos momentos, no podía seguir las canciones olvidando incluso temas icónicos. Apresurándose en algunas frases, demorado en otras. Así fue la crítica del medio:

“1. Luis Miguel no se sabe las letras. Los teleprompters ubicados a los costados del escenario le servían de apoyo: más que eso, no podía seguir las canciones sin mirar cada frase, aún cuando trataba de disimular con oficio. Los olvidos, inclusos de temas inolvidables, se percibían también con el cambio de fraseo tradicional, apurándose en algunas frases, demorado en otras. 

2. Luis Miguel no se esfuerza en lo difícil. Aunque empezó con todo, moviéndose sobre el escenario con cierta gracia poco habitual, fue desmoronándose… y su voz lo sintió primera. En la mayoría de los temas dejaba que sea la gente la que cantara aquellos momentos de mayor exigencia. Su voz distintiva, afinada y brillante, fue una sombra.

3. Luis Miguel hace coros, la gente canta. Los incómodos olvidos de las letras mas las recurrentes confusiones de orden, a veces terminaban con Luis Miguel haciendo segundas voces ¡o hasta “larai larai” en coros! La primera vez pareció un juego, pero lo repitió varias más… cuando no apuntaba el micrófono a la multitud para desentenderse de las canciones.

4. Luis Miguel tarda mucho entre tema y tema. Si antes un show suyo era exasperante, con sus indicaciones a los sonidistas que sacaban de clima a cualquiera (aunque el resultado fuera una prolijidad extrema), ahora cambió de método: entre los temas, con la luz apagada, se tomaba el tiempo para hablar con músicos y técnicos. Hacia el final, la espera duraba cada vez más. 

5. Luis Miguel canta más popurrís que nunca. A falta de éxitos nuevos, Luismi trabaja sobre lo viejo. Desde la luminosa apertura, con un resumen en tono instrumental de sus clásicos, hasta los distintos pasajes de este incómodo show, sólo se trató de reunir por combos aquellos temas que hicieron que el Rey se quede durante años con la corona. Y no es lo mismo: lo prueba medio Orfeo de convocatoria”. 

Finalmente,  Luis Miguel cantó más popurrís que nunca. Debido a que desde hace tiempo no ha tenido nuevos éxitos, se ha visto obligado a recurrir a los viejos temas haciendo varios recorridos.

Una vez más, Luis Miguel decepcionó a sus fans, que esta vez no llenaron el recinto.

Tras su presentación en el estadio Orfeo en la ciudad de Córdoba, Luis Miguel voló en avión privado a Buenos Aires para hospedarse en una suite del Hotel Faena, ubicado en Puerto Madero.

Antes de su arribo, El Sol hizo entrega de una lista de exigencias para poder sentirse a gusto durante su estadía.

  1. Solicitó que su habitación se encontrara con temperatura fría, y completamente a oscuras, para poder descansar
  2. Agua Evian y champán, mucha fruta y velas aromáticas de vainilla en el hotel y en su camarerino
  3. También pidió vehículo blindado para trasladarse del hotel al estadio GEBA.

Con información de La Voz y La Nación.