Minuto a Minuto

Internacional Amenaza Trump con ofensiva mayor si falla acuerdo con Irán
Trump subrayó que "todos los buques, aeronaves y personal militar de EE.UU., junto con municiones y armamento, permanecerán en Irán y sus alrededores"
Internacional Corte de EE.UU. anula sentencia contra Juan Orlando Hernández
Juan Orlando Hernández sigue en Estados Unidos después de haber sido indultado por Trump en el marco de las elecciones generales del 30 de noviembre de 2025 en Honduras
Ciencia y Tecnología Los planes de contingencia para el amerizaje de Artemis II
La Fuerza Aérea tiene aviones militares C-17 listos, que se suman a dos helicópteros de la Marina que recogerán a los astronautas tras su amerizaje
Internacional Más de seis mil 200 niños han sido detenidos en centros para migrantes en EE.UU. en el último año
Cientos de ellos han pasado por el centro de detención para familias en Dilley, al sur de San Antonio, donde actualmente están retenidas casi 400 personas
Ciencia y Tecnología Casos de Parkinson en México podrían aumentar hasta un 171% para 2050
Especialistas advirtieron que los casos de Parkinson en México podrían aumentar hasta un 171 % para 2050, muy por encima del promedio global
Los antivirales se incorporan a la segunda línea de batalla contra el COVID-19
Centro de vacunación en España. Foto de EFE.

Los antivirales se van a sumar en las próximas semanas a la batalla contra la pandemia mundial causada por COVID-19 y podrían convertirse en una de las armas principales para evitar el agravamiento de la enfermedad y las consecuentes hospitalizaciones.

Se sumarán así a las vacunas en esa batalla, pero no serán la última herramienta sanitaria, ya que las investigaciones apuntan también a la eficacia de los anticuerpos monoclonales como una de las mejores opciones terapéuticas para los pacientes con riesgo de sufrir las infecciones más graves a causa de este coronavirus.

Algunos países europeos, y entre ellos España, han anunciado ya su intención de comprar los antivirales orales fabricados por la multinacional Pfizer, similares a los que han desarrollado otras farmacéuticas y que se están administrando ya en otros países, como Estados Unidos.

Los antivirales de esta empresa (denominados “Paxlovid”), que se administran oralmente y en forma de píldoras, han sido ya recomendados por la Agencia Europea del Medicamento para prevenir los casos más graves, y en la mayoría de los casos están indicados para pacientes adultos que no necesitan oxígeno suplementario pero sí tienen un riesgo mayor de que su enfermedad progrese a grave.

Los ensayos de la empresa demostraron que su antiviral reducía el riesgo de hospitalización de los enfermos con COVID-19 y también el de muerte cuando se administra en los días inmediatamente posteriores al diagnóstico de la enfermedad y de la aparición de los primeros síntomas.

De momento la Agencia Europea del Medicamento (EMA) ha respaldado su uso “de emergencia” y siempre bajo decisión individual de las autoridades de cada país, a la espera de una licencia oficial europea.

Los datos de la empresa revelaron que sus pastillas reducen en un 89 por ciento de los casos el riesgo de hospitalización o muerte en adultos, y que se trata también de un potente inhibidor ante la variante ómicron del coronavirus.

Los dos principios activos del medicamento (PF-07321332 y ritonavir) están disponibles en comprimidos separados que deben tomarse juntos dos veces al día durante cinco días.

Los efectos secundarios más comunes notificados durante el tratamiento y hasta aproximadamente un mes después de la última dosis fueron la disgeusia (alteración del gusto), diarrea y vómitos.

La EMA señaló que estos antivirales no se deben emplear con determinados medicamentos, ya que su acción puede provocar aumentos nocivos de sus niveles en sangre o, por el contrario, reducir la actividad de esta píldora; y que no deben utilizarse tampoco en pacientes con insuficiencia renal o hepática grave, ni durante el embarazo, ni en personas que puedan quedar embarazadas.

El antiviral de Pfizer bloquea la actividad de una enzima específica que el coronavirus necesita para replicarse en el cuerpo infectado, en un mecanismo muy similar al de otras compañías farmacéuticas que ya se están administrando en algunos países, como Estados Unidos o Canadá.

Se consolidan así los antivirales como la segunda línea -tras las vacunas- de batalla contra la covid-19, pero en la tercera línea toman ya posiciones los “anticuerpos monoclonales”, unos fármacos biológicos que se podrían convertir en una de las mejores opciones terapéuticas para pacientes con riesgo de sufrir una infección grave por coronavirus, según el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) español.

La Agencia Europea del Medicamento ha autorizado ya el uso de algunos tipos de anticuerpos monoclonales.

La técnica de los anticuerpos monoclonales consiste en generar anticuerpos en ratones u otros animales que han sido expuestos al SARS-CoV-2 o a partes de este, y que les han ayudado a neutralizar el coronavirus.

Los anticuerpos se pueden producir luego a gran escala y pueden servir para evitar cuadros muy graves de covid-19 en la población con mayor riesgo, ha destacado el CSIC, que ha detallado que serían una ayuda externa a las defensas producidas de forma natural por el sistema inmunitario humano.

Los anticuerpos monoclonales no sirven para evitar contraer la covid-19, sino que están diseñados para personas que ya se han infectado y presenten un alto riesgo de acabar hospitalizadas.

Según el CSIC, estarían especialmente indicados para pacientes con obesidad, diabetes o personas mayores, y podrían resultar también especialmente útiles en personas inmunodeprimidas y que no tienen la capacidad de generar sus propios anticuerpos para neutralizar el SARS-CoV-2.