Minuto a Minuto

Nacional Defensa rinde honores a militares caídos en Jalisco
La Sedena realizó una Ceremonia de Honores Fúnebres en memoria de los elementos caídos tras el operativo contra "El Mencho"
Nacional Pobreza laboral en México cierra 2025 en mínimo de 32 %, pero alcanza a 42.3 millones
La pobreza laboral afecta de forma desproporcionada a las mujeres; en todas las entidades hay más mujeres que hombres en esta situación
Entretenimiento Poncho de Nigris denuncia amenazas de muerte y pide protección para su familia
Poncho de Nigris vincula las amenazas con la reciente liberación de su exsuegra, vinculada al secuestro del esposo de Gloria Trevi
Nacional Rocha Moya inaugura Expo Agro Sinaloa 2026; promete apoyo a comercialización de cosechas
El gobierno de Sinaloa afirmó que trabaja con la Federación para asegurar condiciones favorables a los productores
Deportes La NFL ayudará a 49ers con carga de viajes que incluyen visitas a México y Australia
El gerente general de los San Francisco 49ers, dijo que la NFL ayudará al equipo con la carga de viajes que tendrán en la temporada 2026
Estudio comprueba que las ratas aprenden a jugar a las escondidas
Foto de Ricky Kharawala @sweetmangostudios

El escondite es un juego al que casi todo el mundo ha jugado, pero lo que representa una novedad es hacerlo con una rata. Expertos de la Universidad Humboldt de Zúrich han enseñado a estos roedores a jugar y, según parece, se les da bien tanto ocultarse como buscar.

El estudio que publicó este jueves en la revista Science presenta un novedoso paradigma para el estudio de la neurobiología del comportamiento lúdico de los animales, indicó.

Las ratas que aprendieron este juego infantil no recibían como premio alimento, sino que los expertos las recompensaban interactuando con ellas de forma divertida, como haciéndoles cosquillas o con caricias.

Los científicos enseñaron a las ratas una versión simplificada del escondite adaptada a una versión entre roedores y humanos y bastaron unas semanas para que fueran capaces de jugar, tanto a esconderse como a buscar, “desempeñando cada uno de ellos con un elevado nivel de competencia”, agrega la nota.

Cuando las ratas tenían que encontrar a un humano, lo hacían sin detenerse hasta dar con su escondrijo, mientras que cuando era su turno para esconderse permanecían quietas hasta ser descubiertas, explicó la firmante principal del estudio, Annika Reinhold.

Los resultados muestran que “los animales se convirtieron en jugadores estratégicos que empleaban búsquedas sistemáticas, señales visuales e investigación de escondites anteriores de sus homólogos humanos”.

A la hora de esconderse, los roedores, que mostraron su preferencia por meterse en cajas de cartón opaco antes que en otras transparentes, permanecían en silencio.

Los autores también observaron en las ratas vocalizaciones únicas para cada rol del juego y las grabaciones neuronales revelaron una intensa actividad en la corteza prefrontal que variaba al ritmo de los eventos del juego.

Las características inherentes del comportamiento lúdico en animales -libre, sujeto a reglas y sin beneficios más allá del juego- dificultan la evaluación aplicando los métodos tradicionales de la neurociencia, frecuentemente basados en un estricto control y condicionamiento, por lo que se sabe muy poco sobre la prevalencia o la base neural de los comportamientos lúdicos en los animales.

Con información de EFE