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Aquel primer debate…

Más pronto cae un candidato que un cojo. Florestán

Cuando se habla de debates, todos citan el de Richard Nixon contra John F. Kennedy, en los estudios de la CBS de Chicago, la noche del lunes 26 de septiembre de 1960, todos, bueno, casi todos lo refieren como si hubieran estado presentes.

Siempre lo comentan olvidando, o ignorando, que fue el primer debate en la historia de la televisión y de la política y que cambió a la televisión y a la política.

La historia recuerda que Nixon, entonces vicepresidente de Estados Unidos con Ike Eisenhower en la presidencia, se resistía, pero sus asesores, siempre los asesores, le insistieron lo mismo que los del joven, tenía 43 años, John F. Kennedy.

Pero ambos cedieron, los asesores desde entonces eran los únicos ganadores, y viajaron a Chicago en condiciones muy diferentes. El apuesto heredero de los Kennedy descansó desde el día anterior, le eligieron la ropa, clara, era televisión en blanco y negro, y se asoleó en la terraza durante la mañana y durmió una siesta antes de la cita.

Nixon, que había salido del hospital en el que lo operaron de una rodilla, llegó con dolores y fiebre y él mismo eligió su ropa, como cualquier otro día, un traje gris. Ya en las instalaciones de la CBS, maquillaron a Kennedy y Nixon lo rechazó, a pesar de que estaba demacrado, ojeroso y la barba cerrada, crecida.

Y así se dio el debate que ante 70 millones de estadunidenses que lo vieron ganar.

Todo fue la imagen de aquel juvenil heredero de la saga de los Kennedy, bronceado, hablando a la cámara, ante un Nixon sudoroso, enfermo, avejentado, distraído.

El debate no fue determinante, el demócrata había llegado con un punto de ventaja y ganó dos más.

Luego tuvieron otros tres debates que se ignoran, pero todos atribuyeron la victoria de Kennedy a aquel primer encuentro. Las elecciones de noviembre las ganó por un 3 por ciento del voto popular, 100 mil, que le dieron la más estrecha ventaja en el sufragio personal, pero suficiente para ganar 304 colegios electorales que lo llevaron a la Casa Blanca, a Camelot, el 20 de enero de 1961.

Pero no fue el debate nada más.

Eso es nostalgia.

RETALES

1. MODOS. Felipe Calderón se desmarcó de la denuncia de Ernesto Cordero para que la PGR reactive la investigación contra Ricardo Anaya por lavado de dinero. Dijo entender la gravedad de los agravios de los que ha sido objeto por parte de Anaya, pero que esa no es la vía;

2. HERMANO. Una voz de la PGR me dijo que la Seido no ha atraído la denuncia presentada por Ernesto Cordero contra Ricardo Anaya. Que la escucharon, la estudian y valoran si la integra a la carpeta de lavado de dinero y sopesan la posibilidad de citar a declarar al hermano de Manuel Barreiro que aparece en el video; y

3. VESTIMENTA. Lorenzo Córdova salió ayer a decir que el código de vestimenta para el debate de anoche había sido decidido por los representantes de los candidatos, no por el INE. E insisto: ¿por qué tenía que haber un código de vestimenta?

Nos vemos mañana, pero en privado