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Hace siete años la revista Nexos hizo, bajo la inspiración de Manuel Rodríguez Woog, presidente de la empresa demoscópica Gaussc, una encuesta nacional sobre valores, sueños y creencias de los mexicanos.

El retrato que surgió de aquella encuesta, completada por un estudio cualitativo de Lexia, bajo la dirección de Guido Lara, fue el de un extraño ciudadano.

Algo menos que un ciudadano, en realidad: un habitante de la polis que no creía en ella, poco identificado con su país, poco interesado en los demás, centrado en sus intereses particulares y los de su familia, un tanto ciego o indiferente a las reglas de la convivencia y al destino de su comunidad, seguro en cambio de que podía conseguir lo que deseaba con su propio esfuerzo, aún si para conseguirlo debía saltarse las trancas aquí y allá, violar la ley, ir contra el bien común.

Era el retrato de un ciudadano individualista, confiado en sus potencialidades, desconfiado de su sociedad y su país, solidario solo consigo mismo y su familia, distante y descreído de todo lo que tuviera el aire de un destino común.

No un hombre encerrado en el laberinto de su soledad, sino activo en el ejercicio de ella para conseguir sus cosas.

Bautizamos a aquel extraño ciudadano como un liberal salvaje, un hombre, como digo, con una “confianza casi irrestricta en sí mismo” y una “desconfianza radical en el Estado y sus instituciones”.

Un “ciudadano que no reconoce en el fondo otro ethos que el del bienestar personal y familiar ni otro derecho que el de resolver su vida con los medios a su alcance, perjudiquen estos o no a su comunidad y a su nación” (Nexos, febrero 2011).

La edición que empezó a circular en estos días de la revista Nexos, ha visitado de nuevo los valores, los sueños y las creencias de aquel  mexicano, el mexicano de nuestros días.

Los hallazgos del nuevo estudio pueden sintetizarse con la cabeza del ensayo principal de la edición: “El mexicano hoy: igual de liberal, pero más salvaje”.

Mañana algunos de los hallazgos del nuevo estudio, que compara puntualmente la encuesta de hace siete años con la situación de hoy.

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