Minuto a Minuto

Nacional Marina entrega a EE.UU. torpedo hallado en aguas de Baja California
La Marina devolvió a autoridades de EE.UU. un torpedo utilizado en un entrenamiento, que fue arrastrado desde California hasta Baja California
Nacional Detienen a Jorge Eduardo en Veracruz por el feminicidio de su novia, María Cristina Muñoz
Jorge Eduardo N. fue detenido por el feminicidio de la joven María Cristina Muñoz, quien era su novia
Nacional “Condenamos, lamentamos y nos ocupamos”: Sheinbaum sobre feminicidios
Destacó la operación de los Centros LIBRE, que cuentan con abogadas para atender a mujeres que sufran agresiones familiares o de otro tipo
Nacional IMSS investiga muerte de cinco recién nacidos en Durango
Autoridades de la delegación estatal y del nivel central supervisarán las investigaciones y el desarrollo del caso
Nacional CNPC emite recomendaciones ante la tormenta tropical ‘Polo’
La tormenta tropical 'Polo' tiene altas probabilidades de evolucionar a huracán y alcanzar la categoría 5, de daños catastróficos

Hace siete años la revista Nexos hizo, bajo la inspiración de Manuel Rodríguez Woog, presidente de la empresa demoscópica Gaussc, una encuesta nacional sobre valores, sueños y creencias de los mexicanos.

El retrato que surgió de aquella encuesta, completada por un estudio cualitativo de Lexia, bajo la dirección de Guido Lara, fue el de un extraño ciudadano.

Algo menos que un ciudadano, en realidad: un habitante de la polis que no creía en ella, poco identificado con su país, poco interesado en los demás, centrado en sus intereses particulares y los de su familia, un tanto ciego o indiferente a las reglas de la convivencia y al destino de su comunidad, seguro en cambio de que podía conseguir lo que deseaba con su propio esfuerzo, aún si para conseguirlo debía saltarse las trancas aquí y allá, violar la ley, ir contra el bien común.

Era el retrato de un ciudadano individualista, confiado en sus potencialidades, desconfiado de su sociedad y su país, solidario solo consigo mismo y su familia, distante y descreído de todo lo que tuviera el aire de un destino común.

No un hombre encerrado en el laberinto de su soledad, sino activo en el ejercicio de ella para conseguir sus cosas.

Bautizamos a aquel extraño ciudadano como un liberal salvaje, un hombre, como digo, con una “confianza casi irrestricta en sí mismo” y una “desconfianza radical en el Estado y sus instituciones”.

Un “ciudadano que no reconoce en el fondo otro ethos que el del bienestar personal y familiar ni otro derecho que el de resolver su vida con los medios a su alcance, perjudiquen estos o no a su comunidad y a su nación” (Nexos, febrero 2011).

La edición que empezó a circular en estos días de la revista Nexos, ha visitado de nuevo los valores, los sueños y las creencias de aquel  mexicano, el mexicano de nuestros días.

Los hallazgos del nuevo estudio pueden sintetizarse con la cabeza del ensayo principal de la edición: “El mexicano hoy: igual de liberal, pero más salvaje”.

Mañana algunos de los hallazgos del nuevo estudio, que compara puntualmente la encuesta de hace siete años con la situación de hoy.

[email protected]