Minuto a Minuto

Nacional Incendio moviliza a bomberos en el Centro Histórico de la CDMX
El siniestro ocurrió en una bodaga situada en el cruce de República de Uruguay e Isabel la Católica, en la alcaldía Cuauhtémoc
Nacional Descarrilamiento de tren en Sonora provoca derrame de 60 mil litros de químico peligroso
El descarrilamiento ocurrió cerca del rancho Potrero El Cobre, en el ejido Cuauhtémoc, donde varias unidades derramaron parte de la sustancia química
Internacional México espera resolución arancelaria de EE.UU. en agosto antes de nueva ronda por el T-MEC
Marcelo Ebrard insistió en que México mantiene una posición preferencial, ya que el 85 % de sus exportaciones a Estados Unidos entra sin pagar aranceles
Ciencia y Tecnología Justicia electoral de Brasil refuerza controles digitales rumbo a las elecciones; ¿qué empresas participan?
Se incluyen mecanismos para difundir información oficial sobre el proceso y agilizar la detección de contenidos "potencialmente ilícitos”
Nacional Marina asegura vehículo con 834 kilos de presunta cocaína en Chiapas
Al realizar una inspección preventiva, se encontraron 44 costales con diversos paquetes rectangulares que contenían una sustancia blanca
#LaPeorMamá Les fue muy bien, pero no ganaron
Foto de Archivo
  • Les fue muy bien. Pero no ganaron.

Fue lo que escuché que le dijo la mamá a un pequeño que jugó fut contra el equipo de #MiniSpeedy. No escuché nada más y de verdad espero que haya habido una plática más profunda y significativa con ese niño que solo esa frase, que a mí me pareció de lo más hiriente.

O sea, ¿el único fin de que tu hijo juegue futbol es que gane? Capaz que para esa señora sí. Bueno igual y para muchos otros papás o mamás también. No lo sé. Para mí no.

Yo creo que los niños aprenden mucho más de una derrota. No quiero decir con esto que me guste que el equipo de mi hijo pierda. ¡No! Me encanta verlos ganar. Me emociona verlo celebrar y correr como loquito festejando un gol sin importar si lo metió él o alguno de sus compañeros; porque créanme que celebra el gol de todos y cada uno. Hasta hace no mucho festejaba hasta los goles que anotaba el equipo contrario.

Pero en verdad cuando pierden y aún así es feliz con el hecho de que los papás y mamás del equipo hagan túnel para que pase todo el equipo. En esas ocasiones me doy cuenta de que ha logrado entender que no todo es ganar, que divertirse y aprender es igual de importante. Y mucho más el poder reponerse ante un golpe como es el perder.

Me ha ha tocado verlo perder y llorar por ello. Me ha tocado ver que falla un penal importante. Me ha tocado consolarlo por no haber ganado el primer lugar. Obviamente para ese chamaco, como para todos, ganar es importante. Pero me siento orgullosa de escuchar cuando dice:

  • Mami hoy tenemos que esforzarnos el doble porque jugamos contra un equipo muy difícil.
  • ¿Verdad ma, que si queremos ganar el siguiente partido tenemos que esforzarnos mucho en el entrenamiento?

Pero lo mejor es ver cómo consuela a algún compañero que está enojado cuando no gana. O felicitar humildemente al equipo al que le ganó.

No, definitivamente no todo en la vida es ganar. ¿Se siente chido? ¡Claro! Hasta ganarte un dulce en la piñata se siente chido, pero ¿qué clase de hombres y mujeres estamos formando si les inculcamos que todo en la vida es ganar? ¿Qué va a pasar el día que reprueben un examen? ¿O el día que no consigan un trabajo? ¿Qué pasará el día que no puedan obtener lo que quieran?

¿Qué tienen que luchar por las cosas? ¡You bet they do! Pero por Dios, tienen que aprender que no es lo único. Que en el camino perdemos muchas veces y que todas esas veces que perdemos nos preparan para cuando sí ganemos. Tenemos que enseñarles que el camino al éxito es difícil, pero sobre todo demostrárselos.

En fin. Eso es lo que yo pienso… pero como siempre digo: Cada uno hace con sus monstruos lo que mejor puede.

Gracias por leer