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Marchan para exigir justicia por Carolina en Guadalajara
Foto de Milenio

El 11 de diciembre del año pasado, María Auxilio encontró a su hija Carolina de 22 años muerta en el piso de la casa de un desconocido: el hombre drogado con el que estaba su niña al momento de su muerte y quien a pesar de que dejó el cuerpo de la joven por más de seis horas en el piso sin hacer nada, quedó en libertad.

“¿Por qué ellos andan libres?, uno con su dolor y ellos bien tranquilos, haciendo su vida”, cuestiona María Auxilio, quien habla en plural porque además de Fabián, en el departamento donde sucedieron los hechos estaba también su hermano, quien declaró en aquel entonces no haberse dado cuenta de que una mujer había muerto allí.

Fabián y su hermano se fueron a Tijuana el mismo sábado que se encontró a Carolina muerta en su casa. Las autoridades determinaron que la joven murió de causas naturales, de bronco aspiración, y señalaron además que en el lugar no había drogas, ni que Fabián estuviera bajo los efectos de ningún narcótico, por lo que no fue investigado; así se lo dijeron a María, así lo leyó en el expediente y así lo recuerda, aunque ella sabe que la realidad fue otra.

Por lo que saben, en su hora de comida Caro estaba con Fabián, quien era cliente de la cafetería donde trabajaba. Fue hasta la mañana siguiente cuando su familia dio con el domicilio del hombre, cuando los papás de Carolina entraron al departamento del sujeto, la encontraron, muerta y tirada en el piso cerca del baño.

“Para eso y escucho que dicen: ya no tiene signo vitales, ya tiene entre siete u ocho horas de muerte”, narra su mamá con lágrimas en los ojos. “No sé cómo te lo puedo explicar… él como estúpido, no podía hablar, estaba ahí todo drogado (…) estaba idiotizado”, recuerda María. “Nunca se nos va a olvidar, era mi hija, era mi niña, era mi todo”.

Relata además cómo el mismo Fabián le dijo a las autoridades en el sitio que estaba drogado y que además drogó a Carolina, “y eso lo hicieron a un lado”, ya no se investigó el caso y se cerró argumentando su muerte natural, dice la mujer, quien cree que los hombres se arreglaron con las autoridades para lograr esa versión.

Tras los hechos, y las irregularidades que la familia encontró, María cuenta que hablaron con el Fiscal General, Eduardo Almaguer quien les prometió esclarecer el caso.

Marchan para exigir justicia por Carolina en Guadalajara - carolina
Foto de Milenio

“Nos dijo Almaguer que él iba a estar en el caso de nosotros (…) porque pues que no era una muerte así, o sea había muchas cosas que no iban. Él se comprometió, tuvimos una reunión con él ahí en la Fiscalía, y nos dijo, él se comprometió que como él tenía una hija de la edad de 22 años, no sé, que no le gustaría estar pasando en el mismo caso de nosotros”.

Sin embargo, a la fecha, nueve meses después, “no hemos tenido respuesta de nada, se molestan las autoridades. Vamos a la fiscalía, y lo tratan a uno bien humillante; de hecho a mí me enseñan tres, cuatro papeles ‘y al leerlos me firma aquí para cerrar el caso porque no es un feminicidio’. ¿No es un feminicidio? si mi hija se siente mal, el fulano ve, yo como invitado la ayudo”, reclama la madre.

“Era mi única niña, era mi única hija… era una relación de madre e hija, amigas, era mi brazo derecho para mí ella. Entonces me quitan todo eso, ¿qué queda de mí? Nada”, dice entre llantos la mujer, quien a casi un año de aquél día, lo único que pide es que reviva el caso, se esclarezca y se haga justicia, esa que esperan y que no se les ha olvidado que su hija merece.

Con información de Milenio