Minuto a Minuto

Nacional Activistas acusan intento de “borrar” lucha por el agua junto al Estadio Ciudad de México
La Asamblea Antimundialista denunció el retiro de expresiones vinculadas a la defensa del agua y a las protestas por el Mundial
Nacional La trampa de los coordinadores de Morena
          Hoy tengo claro que, por ella, y no por el antecesor, van a pasar las listas lo que podría provocar algo más que un alejamiento u otra irrupción de López Obrador
Deportes Grupo J Mundial 2026: Sufrida victoria de Austria sobre Jordania
Austria y Jordania cerraron la primera jornada del Grupo J en el Estadio de la Bahía de San Francisco este martes 16 de junio
Deportes Inglaterra, Portugal y Colombia entran en acción en el Mundial 2026: ¿Dónde ver los partidos del miércoles 17 de junio?
Este 17 de junio se jugarán los primeros partidos de los Grupos K y L del Mundial 2026, con tres selecciones que roban el protagonismo
Internacional Irán denuncia 84 violaciones de la tregua en Líbano en 48 horas y amenaza con responder
Irán señala que las acciones israelíes contradicen los compromisos de desescalada impulsados con Estados Unidos

Hace diez años y 20 días tomó posesión como presidente de México Felipe Calderón. Lo hizo entrando por sorpresa al recinto del Congreso, donde la bancada lopezobradorista pretendía evitar por la fuerza su toma de protesta. Tomó protesta, apoyado por la fuerza de su propia bancada.

Escribí al día siguiente en este especio:

“(Calderón) salió de la trampa del Congreso más presidente de lo que entró: triunfante sobre sus adversarios y líder de sus legisladores.

“Convocó luego al diálogo, pero empezó a tomar medidas y a ejercer los poderes que tiene, sin hacerse  ilusiones sobre las negociaciones por venir. ‘Dialogaré con quien quiera dialogar, construiré con quien quiera construir’, dijo.

“Anunció una baja de los sueldos de su gobierno, robando esa propuesta un tanto demagógica pero eficaz, de su adversario López Obrador, que gritaba mientras tanto en las calles al frente de sus seguidores.

“Instruyó a sus secretarios y ordenó a las fuerzas armadas hacer cosas precisas en cada una de las prioridades confirmadas de su gobierno: seguridad,  pobreza, empleo.

“Recordó luego, en una minuciosa ceremonia, que es el ‘comandante supremo’ de las fuerzas armadas. Los altos mandos le juraron lealtad, y él prometió ‘velar por  la tropa’.

“Luego tuvo un almuerzo con los medios, luego una cena con sus invitados extranjeros, al día siguiente una oleada de buena prensa internacional y nacional donde finalmente él, no sus opositores, fue el centro indiscutible de la vida pública de México.

“Algo quedó en el aire, sin embargo. El presidente pudo tener una ceremonia más tersa y más segura para la nación que la que tuvo, optando por celebrarla en una sede alterna, pero se empeñó en ganar la que sus adversarios le disputaban lanzando a sus seguidores a ocuparla por la fuerza. Respondió empellones con empellones, necedad con intransigencia.

“Tuvo razón porque le salió bien, no porque tuviera razón. Su apuesta de San Lázaro nos dejó ver a un presidente que se crece ante el riesgo, pero que en el fragor de la batalla puede confundir las líneas que separan el valor de la imprudencia, y la firmeza de la terquedad”. “Un día redondo, pero…” Día con día, 4/12/2006).

[email protected]