Minuto a Minuto

mundial 2026 Sheinbaum disfruta la inauguración del Mundial 2026 en la GAM
La presidenta Claudia Sheinbaum acudió al Deportivo Hermanos Galeana para disfrutar el partido inaugural del Mundial 2026
Nacional Localizan con vida a seis creadores de contenido desaparecidos rumbo a Mazatlán
De acuerdo con la SSP de Sinaloa, su localización ocurrió durante la madrugada de este jueves, tras un operativo del Grupo Interinstitucional
Deportes Inauguración del Mundial: el Estadio Azteca hace historia con tres Copas
Más de 80 mil aficionados llegaron al Estadio Ciudad de México para la inauguración del mundial 2026 entre México y Sudáfrica
Internacional Evacúan y cierran varios pisos en el Pentágono por incidente con materiales peligrosos
El equipo de materiales peligrosos del Pentágono se activó por un problema de calidad del aire en las instalaciones
mundial 2026 Entre fiesta y protestas: las claves para entender el inicio del Mundial 2026 en México
Entre operativos de seguridad reforzados y una creciente agenda de movilizaciones sociales, el Mundial 2026 convive con una tensión latente

En su deslumbrante historia sobre las causas que detonaron la Primera Guerra Mundial, Margaret MacMillan escribe que a veces personas con grandes responsabilidades son un manojo de emociones con comportamientos erráticos.

Pensaba que podría ser el caso de Lilian Tintori, la bella mujer de 37 años que, súbitamente, heredó la formidable responsabilidad de ser una de las portavoces de la oposición venezolana al dictatorial régimen de Nicolás Maduro.

Estaba equivocado. La mujer con la que conversé ayer es mucho más que la esposa de Leopoldo López, el líder opositor encarcelado desde hace 10 meses. Lilian tiene personalidad propia, discurso, sensibilidad. Y la no siempre común serenidad de los protagonistas emergentes, a la que solo se accede con horas de trabajo, concentración y mucha disciplina.

Su historia, al menos en 2014, es sin duda la del dolor. Pero, como me ocurrió con la cubana Yoani Sánchez, no escuché en sus palabras el resentimiento ramplón tan común en el disidente latinoamericano. Lilian debe creer aquello de que la ética sirve también para abaratar los costos del sufrimiento.

Me dijo que triunfarán, pues las torpezas y rudezas de Maduro están consiguiendo el imposible de unir a antichavistas con chavistas desesperadas. Se despidió sonriente, amable, platicando de sus hijos de cuatro y un año. Y con la certeza de que ceder al miedo o el fatalismo no apaciguará lo que queda del régimen y sus gorilas.

¿Errática?, le pregunté a mis compañeros de programa. Coincidieron que no. Tiene más bien esa sabiduría añeja de que quien no progresa cada día retrocede cada día.