Minuto a Minuto

Internacional Riada en Nepal: Casi 600 muertos y 2 mil 500 desaparecidos
Nepal informó de 579 cuerpos rescatados, mientras que China elevó a 5 los muertos en el lado tibetano, lo que hace un balance de 584
Nacional Operación Sable en Sinaloa: Marina destruye 49 artefactos explosivos
Elementos de la marina destruyeron en un operativo un total de 49 artefactos explosivos improvisados en Sinaloa
Internacional Próxima tormenta en el Atlántico se llamará ‘Dolly’, tras la muerte de la cantante Dolly Parton
Dolly Parton, autora e intérprete de 'Jolene' y 'I Will Always Love You', murió el 25 de agosto de 2025 a los 80 años de edad
Internacional Altas temperaturas elevan el riesgo de desprendimiento de glaciares en el Himalaya
La comunidad científica considera que el calentamiento global altera las condiciones de los glaciares del Himalaya y favorece los desprendimientos
Nacional Cae mujer de 76 años por ordenar el homicidio de un vendedor de chácharas en la colonia Morelos, CDMX
Martha "N", de 76 años, es señalada por ordenar el asesinato de un hombre que se dedicaba a vender chácharas en la colonia Morelos

Hace unos meses, muchos celebrábamos la iniciativa presidencial para reconocer el matrimonio igualitario a nivel constitucional. El anuncio del Presidente fue recibido con el beneplácito de buena parte de la sociedad civil y con un inusual aplauso, el de sus críticos. Sin embargo, el júbilo fue efímero. El tropiezo en las elecciones, el activismo de las iglesias y las críticas del PAN orillaron al PRI a poner la iniciativa en reversa.

Solo una razón puede explicar este vuelco: el miedo a quedar fuera de la jugada en el 2018. Si el PRI le habla a los suyos, no tendría por qué echarse para atrás, pues sus simpatizantes son los más favorables al matrimonio igualitario. Para los priistas, la alerta se enciende con los votantes que oscilan entre su partido y el PAN, y que rechazan esta iniciativa. Son ellos los que podrían definir los márgenes de ventaja para uno u otro partido en las elecciones, como ocurrió, a decir de los priistas, en Aguascalientes.

Hacia el 2018 esos votantes podrían determinar cuál de estos partidos será el que capte el voto anti-Morena. En 2006 una parte de los militantes del PRI acabó sumándose al PAN, y en 2012 fueron panistas los que se sumaron al PRI, en ambos casos para evitar el triunfo de AMLO. En 2018 la competencia por esos votantes puede resultar igualmente decisiva.

El cálculo del PRI pasa también por el activismo de las iglesias y su decisión de movilizar a la sociedad civil contra la iniciativa. El llamado a no votar por este partido fue documentado en algunos estados en las pasadas elecciones. Además, están los riesgos que representan sus convocatorias a tomar las calles.

El PRI también teme una batalla con el PAN. El PRD ya se corrió hacia Morena y ha advertido que promoverá la revisión de las reformas estructurales de este sexenio. El temor del PRI es que un enfrentamiento con el PAN, que se opone a los matrimonios igualitarios, lo deje aislado y sin fuerza en el Congreso.

El problema es que el repliegue abrupto del PRI en este tema no le garantiza votos, ni el fin de la embestida de la derecha, ni el apoyo del PAN que ahora tanto insiste en señalar la corrupción de los priistas. Lo único cierto es que con esta decisión el PRI ha acentuado la percepción de su debilidad y la de su gobierno. Los beneficios de la reversa son inciertos, el costo es enorme y ya nadie se lo quita.