El objetivo electoral es usar esos espacios para construir departamentos de interés social y dárselos a sus bases sociales, quitándole el predio a quien no tiene dinero o planes de construir, para que su gobierno se los quede
En medio de la polémica que provoca el aumento del pago del predial (por cobrar el valor comercial en lugar del valor catastral de los inmuebles), el gobierno de la CDMX expropió tres propiedades en las colonias Centro, Guerrero y Roma Sur.
Los decretos de expropiación indican que los inmuebles que se quedará el gobierno presentan condiciones de deterioro y alto riesgo estructural, por lo cual serán otorgados a beneficiarios de programas sociales.
La decisión de Clara Brugada se produce en medio en la consulta ciudadana, que se extenderá hasta el 22 de noviembre, y contempla que sea Brugada quien defina si un espacio está “subutilizado”, para ponerlo en venta forzosa.
El documento, que se encuentra en consulta ciudadana, se cuida de no mencionar el vocablo “expropiación”: por eso sorprende que Brugada haya anunciado, justo en este momento, que expropió inmuebles.
De hecho, el documento señala textualmente que este instrumento representa una opción “no expropiatoria”, porque evitar la palabra “expropiación” conlleva menores consecuencias políticas y cargas para la administración pública.
O sea, la venta forzosa quita el costo político de la expropiación, mitiga el conflicto y el rechazo social que suelen generar las expropiaciones, pues son asociadas a lo peor de la dictadura chavista y la tiranía castrista.
Según la Gaceta Oficial, los predios expropiados en la Alcaldía Cuauhtémoc (gobernada por la opositora Alexandra Rojo de la Vega) están en Mariana Rodríguez 19, colonia Centro; Eje 1 Norte Mosqueta 154, colonia Guerrero; y Tuxpan número 11 Bis, colonia Roma Sur.
Esos inmuebles son ahora propiedad del Instituto de Vivienda, que construirá en su lugar viviendas para personas en situación de vulnerabilidad social y económica: la base social de los votantes de Morena.
Los predios expropiados se encuentran en deterioro y con alto riesgo estructural, por lo que sus habitantes actuales (personas en situación de vulnerabilidad social y económica) solicitaron al gobierno que les construya allí nuevas viviendas.
Sí: lo sucedido con los inmuebles expropiados en las colonias Centro, Guerrero y Roma Sur marcan la hoja de ruta de lo tocando a “terrenos baldíos y subutilizado”, incluidos en la consulta ciudadana que finalizado el 22 de noviembre.
De arranque, la idea de Brugada es ponerle a los dueños de esos inmuebles un 1% de impuesto extra por desperdicio urbano, lo cual asfixiará a los dueños y forzará la venta de esos inmuebles en subasta pública.
El objetivo electoral es usar esos espacios para construir departamentos de interés social y dárselos a sus bases sociales, quitándole el predio a quien no tiene dinero o planes de construir, para que su gobierno se los quede.
Todo indica que va bien engrasada la maquinaria de Brugada para ser presidenta en 2030.
Se nota.
