
El aumento del beneficio no provino de producir un mayor volumen ni de mejoras de productividad, sino por un efecto de “rotación de cartera”
La revalorización del oro y la demanda tecnológica del cobre han disparado los beneficios de un sector minero que, sin producir más y aumentar apenas 1 % sus ingresos, ha conseguido batir la rentabilidad del mercado general.
El acero y el carbón fueron los principales motores de la industria minera históricamente, pero la revalorización de la onza de oro, que alcanzó una mejora de su apreciación del 45 % en 2025, hizo que el valor de las acciones de las mineras de oro subiera más de un 700 % en la última década.
Un informe presentado esta semana por la consultora McKinsey, señala que el oro superó por primera vez al acero y al carbón en aportación a los beneficios de la industria, concentrando el 28 % de todo el EBITDA (beneficio bruto de explotación de las compañías antes de los gastos por intereses, impuestos, depreciaciones y amortizaciones) del sector.
Inscriben con letras de oro los 475 años de la Universidad de México en San Lázaro. https://t.co/uGeFvjU3cq
— Joaquín López-Dóriga (@lopezdoriga) September 30, 2026
Esto ha provocado que los ingresos de la industria de metales y minería crecieran tan solo un 1 % en 2025, debido a que el volumen de producción se mantuvo prácticamente plano y las caídas de precios en el acero y el carbón térmico lastraron la facturación general.
Por el contrario, el oro aumentó en un solo año casi la mitad de su valor y el cobre el 9 %, haciendo que el margen EBITDA promedio del sector minero mundial pasara del 19 % al 27 %, alcanzando unos beneficios globales de unos 800 mil millones de dólares.
De esta manera, la consultora interpreta que el aumento del beneficio no provino de producir un mayor volumen ni de mejoras de productividad, sino por un efecto de “rotación de cartera”, donde los minerales de mayor margen compensaron el estancamiento del resto de materiales.
El sector minero bate al desempeño del mercado
Con datos de la consultora, la rentabilidad total para el accionista (TSR), entendida como la revalorización en Bolsa más la suma de los dividendos repartidos, se multiplicó por 5.6 en el sector minero entre 2015 y 2025, superando la cifra de 3.7 del índice S&P Global 1200.
Pese a este desempeño, el estudio advierte de que la productividad minera permanece estancada y el gasto en exploración se sitúa un 65 % por debajo de su pico de 2012.
Para garantizar el suministro futuro y reemplazar yacimientos en agotamiento, la industria necesitará invertir unos 4.2 billones de dólares hasta 2035 entre extracción y procesamiento.
El presidente de Brasil y candidato a la reelección, Luiz Inácio Lula da Silva, pidió este domingo el voto para mantener las riquezas energéticas y minerales del país en manos del “pueblo brasileño” y evitar que “pase lo que pasó en Venezuela”.
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— Joaquín López-Dóriga (@lopezdoriga) September 14, 2026
El cobre como elemento clave en la carrera de la IA
Ante el avance de la inteligencia artificial (IA) y la necesidad de computación de las grandes tecnológicas y desarrolladoras de software, los centros de datos se han convertido en uno de los principales catalizadores de demanda de materiales.
El estudio de McKinsey destaca la irrupción de los centros de datos de IA como un nuevo foco de demanda estratégica. Según la consultora, para 2030 las necesidades de esta infraestructura tecnológica y su red eléctrica absorberán el 4.3 % de la demanda mundial de cobre y el 6.2 % de la de galio.
Con información de EFE