¿Un huésped incómodo? Sí, pero el castrochavismo cargó con Morena muchos años
Morena montó un refugio político y académico en México para proteger a Gustavo Petro, mientras sobre el expresidente castrochavista la justicia colombiana cierra una investigación por narcotráfico y traslado de capitales con Nicolás Maduro, en aviones del Estado.
El pasado fin de semana, Petro fue la estrella de una cumbre internacional comunista en la CDMX, en la dijo que un solo soldado cubano neutralizó a la Delta Force de EU que liquidó a 32 guardaespaldas cubanos de Maduro, antes de llevarse a éste a NY en enero.
Contó Petro en su relato hollywoodesco: “Los cubanos muertos llegaron a Cuba porque un cubano sobreviviente cogió cada cadáver, los trasladó a una bodega no dominada por EU y los mandó a Cuba. Quedaron solos y pelearon hasta la última munición”.
Como sea, la cúpula más radical de Morena ha logrado establecer a Petro en México de manera diferente a la que estableció a Evo Morales, pues como expresidente, Petro mantiene en Colombia fuero constitucional… hasta dentro de poco.
Organizaciones, universidades como la UNAM y foros de izquierda, organizan en México conferencias, eventos académicos y presentaciones de libros diseñados a la medida para Petro, ofreciéndole, a la vez, una cueva y plataforma internacional relevante.
Eso ocurre, desde que Petro vino a su primera visita fuera de Colombia, tres semanas después de dejar la presidencia, y en medio de un fuerte debate por la posibilidad de que busque arraigarse en el extranjero para evadir posibles procesos judiciales.
Pero Petro en política es un chivo en cristalería. Como presidente, comprometió dos veces a Sheinbaum, al afirmar que la presidenta fue miembro de la guerrilla marxista colombiana M-19, que secuestró a 394 personas y asesinó muchas de 1974 a 1990.
“Claudia es, fue, miembro del M-19, que ha dado dos presidentes en América Latina: ella y yo”, dijo Petro. Sheinbaum aclaró que “nunca fui miembro del M-19, sólo apoyé movimientos de solidaridad con Colombia”.
El caso es que la acusación más reciente contra Petro es que, como mandatario, usó aviones oficiales para transportar droga a Venezuela y regresar a Colombia millones de dólares en efectivo para financiar campañas políticas de su partido.
La acusación incluye tráfico de armas y desvío de capitales. El presidente Abelardo de la Espriella ordenó formalmente iniciar una investigación: el canal presidencial y la presión pública ejercen un peso contundente sobre el caso.
La Fiscalía de Colombia ya tiene contra Petro 80 casos detallados por corrupción administrativa en su mandato (2022-26). Y la Comisión de Investigación y Acusaciones de la Cámara de Representantes tiene 200 folios abiertos en su contra.
¿Un huésped incómodo? Sí, pero el castrochavismo cargó con Morena muchos años.
Llegó el momento de las cuentas a pagar.
