Brasil se sumará seguramente al escudo de las Américas de Trump en contra de la violencia, el terrorismo y el narco. Todo ello, bandera aceptada por todos
Como diría mi abuela, al presidente actual Luiz Inácio Lula da Silva se le apareció la virgen el domingo por la noche en Brasil: contra todas las predicciones y encuestas, perdió por escaso margen la primera ronda de las elecciones por la presidencia de su país, frente a Flávio Nantes Bolsonaro, de 45 años, hijo de Jair, otro expresidente, que está en la cárcel por haber intentado un golpe de Estado precisamente contra Lula. Su condena es de 27 años.
Nuestra Señora de Aparecida, virgen patrona de Brasil, tiene una historia que a los mexicanos suena familiar. En 1717, tres humildes pescadores, en un día sin fortuna, sacaron en sus redes, de las aguas del río Paraíba do Sul, la pequeña figura en terracota y decapitada de una virgen. En su siguiente tiro apareció la cabeza. De ahí en adelante, las redes regresaron rebosantes de pescado. Conocido el milagro, la figura se convirtió en patrona de Brasil, país que tiene la más grande población católica del mundo.
Las elecciones del domingo pasado en Brasil tuvieron un largo preámbulo con la participación de la imagen religiosa. En las semanas anteriores se difundió, obviamente en las redes, la advertencia de que si Bolsonaro, confeso evangélico, ganaba las elecciones, le iba a quitar a la virgen su título de patrona del país. Flávio lo negó, y Lula apareció en siete de sus últimos mítines de campaña con estatuillas de la virgen.
Por cierto, como nuestra Guadalupe, también es morena.
Al cierre, Bolsonaro obtuvo el 47.03% de los votos; Lula, el 45.16%. El tercer lugar fue para el escritor Cury, con 2.89%. Las migajas, para otros nueve candidatos, entre ellos un veterinario, un decidor de rap, y el usual acompañamiento en estos casos. No hay ganador en la primera vuelta, con veinte millones de abstenciones: la decisiva será el 25 de este mes.
El margen estrecho era esperado; no la balanza a favor de la derecha extrema, lo cual manda un mensaje a este continente cada vez más trumpiano. En la cartera ideológica de los Bolsonaro está el estilo Bukele de intolerancia brutal al crimen, que cada vez conquista más simpatías en nuestro mundo inseguro y violento, discriminación a los homosexuales y aceptación de la tortura como medio de investigación. Su lema es Dios, Patria, Familia y Libertad. Cuatro términos que, de tanto que se usan, van perdiendo su lustre.
El resultado contrario de fin de mes es probable, pero difícil, y el Brasil de Bolsonaro casi seguramente pasará a las filas de las derechas hemisféricas, que ya son muchas. Brasil se sumará seguramente al escudo de las Américas de Trump en contra de la violencia, el terrorismo y el narco. Todo ello, bandera aceptada por todos.
Dentro de tres semanas hablamos sobre la mediación de la Virgen de Aparecida.
PILÓN PARA LA MAÑANERA DEL PUEBLO (porque no dejan entrar sin tapabocas): El 29 de noviembre serán las elecciones generales de España, adelantadas un año por la crisis política que atraviesa el país.
Si las elecciones fuesen hoy, la oposición a Pedro Sánchez, esto es, los derechistas partidos PP y VOX, sumarían 50.8% de la intención de votos. Si el PSOE de Sánchez consiguiera la alianza con los partidos Sumar y Podemos, y solamente si la consiguiera, hoy llegaría a un hipotético 35.7%. Hay casi doce por ciento de “otros”, indecisos, o “no contestó”. Aun así, no llega a la mitad del electorado. Las elecciones serán el 29 de octubre.
Claro, esto es una encuesta, que como tal no tiene palabra de honor.
