
Una cámara capaz de analizar el interior de la boca en tiempo real es la gran novedad de CameraJet. El cepillo combina inteligencia artificial, aprendizaje automático e irrigación de precisión
Una cámara dentro de un cepillo de dientes. Esa es la principal novedad con la que Dyson busca cambiar la manera en que cuidamos nuestra boca. Su nuevo Dyson CameraJet incorpora una microcámara capaz de observar el interior de la boca mientras el usuario se cepilla y, mediante inteligencia artificial, identificar los espacios entre los dientes que suelen quedar fuera de la limpieza.
La propuesta cambia la lógica tradicional de un cepillo eléctrico. En lugar de limitarse a mover las cerdas sobre los dientes, CameraJet utiliza visión computacional para identificar los espacios interdentales y actuar sobre ellos en el momento.

Para conseguirlo, el dispositivo integra una microcámara de 100 mil pixeles que captura imágenes en tiempo real. Su sistema Gap Optical Targeting analiza hasta 28 imágenes por segundo, con lo que puede identificar, seguir y predecir la ubicación de los espacios entre los dientes mientras el usuario realiza el cepillado.
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Cuando encuentra uno de estos puntos, el sistema puede activar un chorro de enjuague bucal y dirigirlo hacia esa zona. El fabricante asegura que entre la detección del espacio y la activación del chorro transcurren alrededor de 100 milisegundos.
Es precisamente esta combinación de cámara y acción automática la que distingue a CameraJet de un cepillo convencional. La tecnología no solo registra información: la utiliza para modificar la limpieza en el momento en que está ocurriendo.
Del cepillo eléctrico a un sistema conectado
La cámara es apenas una parte de la ingeniería que Dyson concentró en este dispositivo. CameraJet funciona con un sistema de aprendizaje automático desarrollado a partir de más de 470 mil imágenes dentales y 16 millones de líneas de código.
El objetivo es que el equipo pueda reconocer los espacios interdentales y convertir esa información en una acción concreta. La compañía desarrolló esta tecnología durante seis años, con la participación de 661 ingenieros y 30 profesionales de la salud dental de distintas partes del mundo.
También hay tecnología dedicada a la forma en que se elimina la placa. El sistema utiliza un chorro cónico de precisión, diseñado para cubrir una superficie más amplia que los chorros estrechos utilizados en algunos irrigadores tradicionales. Dyson trabajó durante cinco años con la Facultad de Odontología de la Universidad Nacional de Singapur para desarrollar una placa bacteriana simulada que permitiera probar el desempeño del sistema.

El nuevo dispositivo cuenta además con un depósito de 12.5 mililitros de enjuague bucal y un sistema denominado Tanque Anti-Gravedad. Su función es mantener un flujo constante incluso cuando el cepillo cambia de posición, algo especialmente relevante al limpiar las zonas posteriores de la boca.
La limpieza de los dientes tampoco queda en segundo plano. El cabezal utiliza la tecnología de oscilación sónica variable, que modifica continuamente el ángulo de movimiento de las cerdas para mantenerlas activas durante el cepillado. El sistema alcanza cerca de mil movimientos por segundo.
El cabezal combina dos tipos de cerdas: unas internas, ligeramente más firmes, para la superficie dental, y otras externas, más suaves, pensadas para limpiar alrededor de la línea de las encías. Cada cabezal incluye además RFID para identificarlo, registrar sus sesiones de uso y avisar cuándo debe cambiarse.

El cepillado también llega al celular
Como ocurre con otros productos de Dyson, la experiencia no termina en el hardware. CameraJet incorpora Wi-Fi de 2.4 GHz y Bluetooth para comunicarse con la app MyDyson.
Desde ahí, el usuario puede consultar mapas de cobertura, revisar sus hábitos de cepillado y limpieza interdental, recibir recomendaciones y acceder a guías para mejorar su técnica. También es posible visualizar en tiempo real el interior de la boca mediante la cámara integrada.
La compañía pone especial atención en el manejo de las imágenes. Según Dyson, las imágenes de la cámara no se graban ni se almacenan en el dispositivo o en la nube. La cámara funciona durante la visualización en vivo o cuando se utiliza la función de irrigación automática.
La propuesta incluso contempla productos complementarios. El gigante tecnológico prepara una pasta dental sin espuma y sin SLS para evitar que la espuma dificulte la visión de la cámara, además de un enjuague bucal de baja espuma diseñado para funcionar con el sistema de chorro de precisión.
Todo parte de un problema cotidiano: los espacios entre los dientes suelen quedar fuera del cepillado. Dyson señala que nueve de cada 10 personas no utilizan hilo dental con la frecuencia recomendada y que el promedio de cepillado es de apenas 45 segundos, por debajo de los dos minutos recomendados.

Con CameraJet, la compañía intenta que la tecnología se encargue de una parte de esa tarea que normalmente depende de la constancia y técnica de cada persona. Es una aproximación similar a la que ya vemos en smartphones, cámaras y otros dispositivos inteligentes: primero observar, después interpretar la información y finalmente actuar.
La diferencia es que esta vez esa lógica está dentro de un cepillo de dientes.
Dyson CameraJet tiene un precio de 9 mil 999 pesos en México y estará disponible en los colores Ultra Blue y Ceramic Pink.