
Para frenar esta tendencia, el Partido Verde planteó reformar la Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia
La creación de imágenes, videos o audios de naturaleza sexual mediante inteligencia artificial sin la autorización de los involucrados amenaza con convertirse en una de las formas de violencia digital más severas de la época contemporánea. Ante este panorama de rápida evolución tecnológica, el grupo parlamentario del Partido Verde en la Cámara de Diputados presentó una iniciativa formal para actualizar el marco legal y castigar severamente estas prácticas.
La propuesta legislativa surge debido a la facilidad con la que las nuevas herramientas digitales permiten fabricar material hiperrealista en cuestión de minutos, exponiendo a personas que jamás participaron en su creación. Los legisladores advirtieron que las principales afectadas por esta modalidad son niñas, adolescentes y mujeres, enfrentando graves vulneraciones a su privacidad, dignidad, reputación e integridad personal.
El problema ha escalado drásticamente a nivel global dentro del entorno digital. Cifras compartidas por la analista Genevieve Oh revelan que los sitios web especializados en alojar material pornográfico creado por inteligencia artificial han experimentado un crecimiento del 290 por ciento desde 2018, acumulando tan solo en 2023 más de 415 mil imágenes de esta índole y cerca de 90 millones de visitas.
Para frenar esta tendencia, el Partido Verde planteó reformar la Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia. El objetivo central es reconocer explícitamente como violencia digital la manipulación y fabricación de contenido pornográfico o sexual a través de sistemas de inteligencia artificial cuando no exista un consentimiento expreso y libre de la víctima.
Asimismo, la iniciativa contempla castigar de manera directa no solamente a los creadores de este material apócrifo, sino también a todas aquellas personas que lo difundan, compartan, distribuyan o publiquen en plataformas digitales. Desde la perspectiva del partido, la legislación mexicana tiene la obligación de marchar al mismo ritmo que la innovación tecnológica para cerrar cualquier vacío legal que vulnere derechos fundamentales.
Finalmente, el instituto político reconoció que la inteligencia artificial representa un avance extraordinario con múltiples beneficios para la sociedad, pero insistió en que su desarrollo debe estar regulado bajo estrictos principios éticos de protección a la privacidad. Con esta medida, se busca garantizar que la suplantación digital con fines sexuales no quede en la impunidad y dotar a las víctimas de mecanismos legales eficaces para su defensa.