El propio fundador de Morena dice que es una herencia su finca La Chingada, de más de 13 mil metros cuadrados. Y su hijo Andy paga cenas de 49 mil pesos
Un caso notable de la aristocracia de Estado creada por el régimen de López Obrador es Fernández Noroña, quien pasó de orinar en coladeras por no pagar siete pesos, a volar a París en primera clase y tener casa de campo de 12 millones.
Noroña no dice que ya era rico: acepta que su lana es nueva. Pero el resto de millonarias y millonarios de la 4T, aunque llegó al poder con la bandera de vivir en la pobreza, justifica sus vastos caudales de hoy con donaciones, herencias y dinero antiguo.
Tras dirigir Pemex seis años y ahora Infonavit, a Romero le brotaron bienes inmuebles y terrenos por 47 millones. “Es producto de más de 40 años de esfuerzos”, explica el Oficial Mayor de López Obrador en el GDF (2000-2005).
Tiene terrenos con extensión equivalente a 100 canchas de futbol. Dice que las tierras y los 47 millones son resultado de 44 años de trabajo. ¿Cuántos votantes de Morena llevan 44 años de chamba y cuántos tienen 47 millones de pesos?
Romero tiene 67 años. El voto fiel de Morena tiene 60-74; el 70.6 % participa en las elecciones y lleva trabajando los mismos años que Romero, aunque sigue pobre y la mitad carece de jubilación formal.
Pepín López Obrador, hermano del expresidente, posee 15 ranchos ganaderos. Pagó la mitad de contado de 2018 a 2023, durante gobierno de su hermano. “Adquirí fincas y ganado a lo largo de años, fruto del esfuerzo”, dice.
Otro hermano de López Obrador, aunque “de crianza”, Adán Augusto López, omitió declarar 79 millones siendo secretario de Segob con López Obrador, cuando también le cayeron 25 millones más… por venta de ganado.
El actual senador justificó sus millonarios recursos y propiedades, gracias a que su familia siempre fue rica: “Es una herencia de mis padres”. El exprecandidato presidencial es también otro de quienes en Morena predicaron pobreza para llegar al poder.
Pero hay decenas:
Olga Sosa, senadora. Al revelarse transacciones y flujos financieros millonarios bajo su nombre, justificó su fortuna: “Recibí una herencia de 60 millones de mi mamá y mi tía”.
Candelaria Ochoa, diputada. Ocultó en sus declaraciones patrimoniales propiedades y millones de pesos. “Es que recibí una herencia en vida de mi padre”, explicó.
Carla López-Malo, secretaria de Turismo de Puebla. Tiene bienes inmuebles, empresas y joyería de alta gama que suman 21.3 millones. “Esto proviene de mi familia y actividades privadas antiguas”, justificó.
El propio fundador de Morena dice que es una herencia su finca La Chingada, de más de 13 mil metros cuadrados. Y su hijo Andy paga cenas de 49 mil pesos.
Pero Lóez Obrador llegó a la presidencia sin propiedades ni tarjetas bancarias.
Y sólo con 200 pesos en la billetera.
