La catástrofe es mayor porque, en los hechos, la rectoría de la educación está en manos de los vándalos que integran la CNTE, para quienes López Obrador hizo una reforma educativa a modo, en pago a que le consiguieron millones y millones de votos para ganar la presidencia
septiembre 9, 2026
El problema de que, tres de cada 10 jóvenes, tenga apenas nivel básico de aprendizaje, es el México donde les tocará ganarse la vida: un país con la democracia desmontada, más de la mitad de la población viviendo de transferencias del gobierno, y un poder corrupto, ligado al crimen.
Peor: esos son los ciudadanos que necesita un régimen como este, que controla sin contrapesos los poderes Ejecutivo, Judicial y Legislativo, órganos y tribunales electorales, medios, y que acepta el desarrollo empresarial sólo de una oligarquía de magnates.
En este momento histórico desesperanzador, fueron anunciados ayer los resultados de la prueba PISA, que mide cada tres años el nivel educacional de los 38 principales países del mundo: México terminó en el lugar 37, su peor resultado en este examen desde 2015.
Son los países integrados a la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) y, si este gobierno se preocupa por la juventud, tendría que estar alarmado por los resultados de la prueba PISA: así como quedaron, sus jóvenes serán pura mano de obra baratísima.
Sí, porque exhiben nivel mínimo de competencia básica en matemáticas y lectura, aunque mejoraron un tanto en ciencias. Un resumen de las pruebas que miden su nivel educacional, indica que están casi perdidas las generaciones económicamente activas hasta 2050.
PISA, ERCE, las Evaluaciones Diagnósticas Nacionales, ENLACE y PLANEA concluyen que el sistema educativo mexicano padece de un rezago crónico y estructural: la escuela enseña a memorizar, pero no a pensar críticamente ni a resolver problemas de la vida real.
De quienes estarán económicamente activos en el próximo cuarto de siglo, sólo 53% alcanza nivel mínimo de lectura, y 47% no comprende lo que lee; dos, de cada tres, carece de nivel básico en matemáticas y, en ciencias, más de la mitad no puede explicar fenómenos cotidianos, como el clima.
Otro estudio (del Banco Mundial) sobre la educación en México, mostró que, desde 2018, aumentó 25% el número de estudiantes que no sabe leer un texto sencillo ni calcular la devolución de cambio en el mercado, por lo cual verán disminuidos en 12% sus ingresos laborales como adultos.
La catástrofe es mayor porque, en los hechos, la rectoría de la educación está en manos de los vándalos que integran la CNTE, para quienes López Obrador hizo una reforma educativa a modo, en pago a que le consiguieron millones y millones de votos para ganar la presidencia.
Y decide las plazas, ingreso, promoción y permanencia de los maestros en el sistema educativo, sin que se evalúen; decide quiénes ocupan las plazas y cambios de escuelas de los profesores. También otorga las plazas, en automático, para egresados de las escuelas normales.
Es un cataclismo.
