
¿Qué ocasionó el brote de salmonella en el Hospital General de México? Secretaría de Salud lo aclara
David Kershenobich dijo que no hay complicaciones graves en los casos de salmonella en médicos residentes del Hospital General de México
David Kershenobich, secretario de Salud federal, detalló que ya fue identificado el origen de los casos de salmonella en 135 médicos residentes del Hospital General de México “Dr. Eduardo Liceaga”.
En entrevista con Joaquín López-Dóriga para su espacio en Radio Fórmula, Kershenobich Stalnikowitz detalló que en ninguno de los casos hay complicaciones graves por el brote de gastroenteritis infecciosa aguda por salmonella.
“Yo quisiera mencionar es que afortunadamente todos están bien, ninguno tuvo ninguna complicación grave”, puntualizó.
Tras registrarse los primeros síntomas gastrointestinales entre los médicos, el funcionario federal indicó que la dependencia a su cargo implementó un protocolo de toma de muestras biológicas para identificar el agente patógeno responsable.
“Lo primero que se hizo es hacer un examen en ellos de excremento y ver cuál era la posible causa de la diarrea. Y eso demostró que era salmonella. Entonces nos permitió establecer que fue un brote de una infección por salmonella”, explicó el titular de la dependencia.
En relación con el origen de la contaminación en el Hospital General de México, las primeras indagatorias apuntan a una comida hecha con huevo servido durante un desayuno hace unos días.
“El alimento en común que tomaron todos fue un desayuno a base de huevos. Entonces pensamos que lo más probable, como sucede en la mayor parte de los casos de salmonella, es que está relacionado con la ingesta de huevo”, precisó el secretario, quien añadió que la variación en el número de afectados se debe a que “no todos comen exactamente lo mismo” y a “la susceptibilidad de la propia persona al agente tóxico”.
A raíz de la saturación inicial de las áreas de atención por la llegada simultánea de pacientes, algunos médicos fueron canalizados de manera preventiva a unidades de cuidados intensivos.
“Como empezaron a llegar varios, pues tuvieron que buscar donde hubiera camas libres. Ahí fue donde llegaron algunos a terapia intensiva para rehidratarse, pero no por la gravedad, no es que requirieran terapia intensiva, sino que lo que requerían es un espacio donde se pudieran rehidratar”, aclaró el funcionario.
Hasta la mañana del viernes 4 de septiembre de 2026, un total de 41 médicos permanecían bajo tratamiento intravenoso en el nosocomio, con previsiones de recibir el alta médica en el transcurso de la jornada tras responder favorablemente al esquema de rehidratación y antibióticos.
Como medida preventiva e inmediata, la Secretaría de Salud ordenó el cierre del comedor exclusivo para residentes y la recolección de muestras de los platillos servidos.
Kershenobich Stalnikowitz aclaró que el resto de los trabajadores del nosocomio no estuvo en riesgo de salmonella, debido a que “el hospital tiene alrededor de seis mil 800 empleados y 800 camas”, los cuales “no se alimentaban del mismo sitio que se alimentan los residentes”, sino de un comedor propio de la institución.
Con información de López-Dóriga Digital