
“La madre de todas las elecciones latinoamericanas”, con decisivo impacto no solo a nivel nacional sino también regional
Por Daniel Zovatto
Cuando faltan solo un mes y tres días para las elecciones generales del 4 de octubre, a nivel presidencial Lula sigue liderando la intención de voto, tanto en la primera como en la segunda vuelta. Sin embargo, en el balotaje del 25 de octubre —que doy por seguro, ya que no veo posibilidades de que la elección presidencial se defina en primera vuelta—, la diferencia entre Lula y Flávio Bolsonaro continúa reduciéndose. Incluso, en algunas encuestas, ambos candidatos se encuentran dentro del margen de empate técnico.
Lula da Silva obtendría el 47.1 por ciento de los votos frente al 42.6 por ciento de Flávio Bolsonaro en una eventual segunda vuelta, según una encuesta de AtlasIntel para Bloomberg News.
La diferencia, de 4.5 puntos porcentuales, se redujo respecto de los aproximadamente seis puntos que registraba el sondeo de julio.
La investigación contra Lulinha
Este retroceso coincide con la investigación federal contra Fábio Luís Lula da Silva, conocido como “Lulinha”, por presunta corrupción y tráfico de influencias vinculados a programas de cannabis medicinal del Ministerio de Salud. Lula no está acusado y aseguró que no protegerá a su hijo, aunque afirmó estar “seguro” de que será declarado inocente. Lulinha niega haber cometido delitos.
Bolsonaro tampoco avanza
Flávio Bolsonaro tampoco logró ganar terreno y enfrenta una investigación por sus vínculos con Daniel Vorcaro, quien es investigado por fraude bancario. Bolsonaro ha negado haber cometido irregularidad alguna.
En la primera vuelta, AtlasIntel ubica a Lula con el 43.4 por ciento de la intención de voto y a Flávio Bolsonaro con el 33.7 por ciento.
De momento sigo pensando que Lula conserva una estrecha ventaja y que tiene mayores posibilidades de ser reelegido. Sin embargo, el resultado continúa abierto y todo indica que tendremos una elección intensa, tensa, altamente polarizada y muy ajustada.