
En Serbia, especialmente en la zona de Novi Sad, el descenso ha dejado al descubierto piedras, bancos de arena y partes del lecho que normalmente permanecen bajo el agua
El río Danubio, que atraviesa 10 países europeos desde Alemania hasta el mar Negro, enfrenta una drástica caída de su caudal por la sequía y las altas temperaturas.
En Serbia, especialmente en la zona de Novi Sad, el descenso ha dejado al descubierto piedras, bancos de arena y partes del lecho que normalmente permanecen bajo el agua.
La extrema sequía también está dejando al descubierto restos que permanecían ocultos bajo las aguas. Cerca de Sremska Mitrovica, el descenso del río Sava ha hecho emerger los restos de un remolcador de vapor de principios del siglo XX, conocido como Slovenian, cuya estructura oxidada no había quedado tan expuesta en décadas.
La falta de agua también tiene consecuencias en Hungría: la central nuclear de Paks, ubicada a orillas del río, necesita el Danubio para refrigerar sus reactores y ha reducido su producción. El turismo fluvial también se ha visto afectado; algunos cruceros han tenido que modificar sus recorridos y trasladar pasajeros en autobuses debido a la poca profundidad. El intenso calor y la falta de lluvias mantienen la situación bajo vigilancia en la región.