Muchas deudas: la mayoría inconfesables. Por eso están del lado de los sátrapas
agosto 20, 2026
Ortega ya gobernaba Nicaragua cuando López Obrador empezó a buscar la presidencia: los apoyos de Ortega fueron esenciales para que López Obrador sostuviera más de una década su carrera por el poder: por eso Morena está obligada a jugársela con el sátrapa nicaragüense.
Hasta Sheinbaum se la jugó con Ortega en la OEA: no se sumó al bloque de presión internacional para tomar “acciones reales” en su contra. Una triste postura. Pero Ortega tiene del cuello al grupo político que gobierna en México desde 2018, el cual le debe mucho.
De recordárselo se encargó en 2021, el propio hijo de Ortega, al llamar cobarde a López Obrador porque la cancillería mexicana citó a consultas a su embajador en Managua, en protesta por la persecución y encarcelamiento de candidatos presidenciales opositores.
Juan Carlos Ortega publicó en Twitter: “Oe, Andrés… la historia no nos permite esos lujos de cobardía. Asúmase, mi hermano”. Y por supuesto que López Obrador se asumió. Sabía que tiene que pagar su deuda histórica, y mandó representante al show de toma de posesión del sátrapa.
La inquietud no anda en burro. López Obrador había estado 67 días sin reconocer el triunfo electoral de Joe Biden en la mayor democracia del mundo, pero reconoció enseguida la pantomima con la que Ortega se reeligió por cuarta vez consecutiva como dictador.
López Obrador sumó a México al grupo detestable de países con representantes en la cuarta toma de posesión del sátrapa nicaragüense, junto con las dictaduras de Belarús, Cuba, Turquía, Venezuela, Vietnam, China, Corea del Norte, Irán, Rusia y Siria.
Funcionó la advertencia del hijo del asno con garras nicaragüense al entonces presidente de México: “Oe, Andrés… la historia no nos permite esos lujos de cobardía. Asúmase, mi hermano”. Y sigue funcionando, en la figura de Alejandro Encinas, bochornoso embajador en la OEA.
Encinas dijo que condenar al dictador nicaragüense es una medida intervencionista que vulnera los principios de soberanía, autodeterminación de los pueblos. Pero eso es mentira. La verdad está en lo que ya dijo el hijo de Ortega: “No permitimos lujos de cobardía. Asúmase, mi hermano”.
Además: ¿soberanía, autodeterminación de los pueblos? ¿De verdad? Entonces por qué el gobierno mexicano viola la soberanía y la autodeterminación de EU, al reclamarle airadamente por quitarle la visa al hijo de López Obrador.
Morena convirtió en tema de soberanía de México, el retiro de la visa estadounidense a Andy, quien no tiene cargo en el gobierno, ni ha tenido jamás. Pero hizo 202 asambleas informativas en los 32 estados para defenderlo, sólo por ser hijo del amigo de Daniel Ortega. Deudas, puras deudas.
Muchas deudas: la mayoría inconfesables. Por eso están del lado de los sátrapas.
Y éstos hasta les advierten: “Asúmase, mi hermano”.
