Si compran un mueble para armar o configuran un aparato electrónico, no logran conectar una instrucción escrita con la imagen o el resultado final
agosto 14, 2026
El gobierno de Clara Brugada entregó el Premio de la Juventud 2026, con una canción que le pareció inspiradora para los jóvenes a algún asesor de la jefa de Gobierno: “Papi, préndeme ese toque, quiero que me azotes, quiero ver tu cara cuando muevas el culote”.
Pareciera ir de la mano con los objetivos educativos de la 4T: conventir en un antro de baja estofa la exaltación al mérito académico, científico y tecnológico de los jóvenes de 12 a 29 años. “Papi, préndeme ese toque, quiero que me azotes”, cantaban y bailaban chicas en el escenario.
Este espectáculo del Premio de la Juventud 2026, entregado por Brugada, es el único resultado que puede tener la Nueva Escuela Mexicana del sistema educativo en el país, en la que los alumnos no necesitan aprobar las materias para pasar de grado.
Y los estudiantes de secundaria pueden avanzar al siguiente grado escolar adeudando hasta cuatro materias. Además, la Corte del Acordeón eliminó el requisito obligatorio del 80 ciento de asistencia para pasar de año: nadie puede reprobar por inasistencias a clases.
Entendido el concepto de educación de la 4T, es natural que el gobierno de la CDMX amenizara su Premio de la Juventud 2026, con chicas bailando al son de “Papi, te espero en la cama, fumemos la marihuana, quiero ver tu cara cuando muevas el culote, papi quítame las ganas”.
Sí, Morena impulsa programas para los jóvenes, como Jóvenes Construyendo el Futuro, Beca Jóvenes Escribiendo el Futuro, Beca Universal de Educación Media Superior Benito Juárez, Beca Rita Cetina, Beca para Universitarios, Beca Juvenil y Juventudes Autogestiva.
Pero son programas y becas que buscan cooptar el voto de los jóvenes en favor del partido en el gobierno: por eso no resuelven la vida de los jóvenes, y 4.5 millones ni estudian ni trabaja; y nueve de cada 10 de los que laboran, ganan un salario mínimo.
Los jóvenes de 15 y 29 años están desvinculados de la familia, escuela y empleo; según la encuesta de Observatorio de la Juventud en Iberoamérica, en colaboración con Fundación SM. Incluso, no les interesan familia, ni las relaciones de pareja y amigos.
De acuerdo con la Prueba Pisa de 2022, si los jóvenes mexicanos viajan o ven un precio en internet, se les dificulta calcular cuánto cuesta un artículo en pesos mexicanos si el precio está en dólares; ni pueden calcular la distancia entre dos puntos en un mapa.
Si compran un mueble para armar o configuran un aparato electrónico, no logran conectar una instrucción escrita con la imagen o el resultado final. Tampoco pueden captar la idea principal de un texto, resumir el argumento central ni entender mensajes implícitos.
Así, no pinta bien el futuro para ellos.
