Por lo que toca a Estados Unidos, la confidencialidad extrema se practica en acciones emblemáticas, como la investigación del paradero y el asesinato de Osama Bin Laden o la “extracción” de Nicolás Maduro
De risa loca: la Fiscalía General de la República “abre una investigación” contra Ken Salazar por haber dicho ––y quizá sin saberlo–– una mentira, a sabiendas de que los embajadores gozan de inmunidad diplomática.
Sobre las actuaciones del gobierno estadunidense para capturar a Ismael, El Mayo Zambada, persiste un vacío que deja dudas fundamentales.
En las revelaciones de Luis Chaparro en su podscat Pie de nota, con base en fuentes que le son confiables, está que el FBI bautizó como Operación Air Kings a lo que sea que hizo para capturar a Ismael, El Mayo Zambada, pero no si organizó y ejecutó en territorio mexicano el sometimiento y secuestro, como tampoco si sus agentes viajaron con él en el avión en que fue trasladado a Estados Unidos.
La asignación del nombre clave y el misterio del piloto sin identificar permite inferir que se trató de una ilegal e indignante injerencia, pero también aceptar la posibilidad de que el entonces embajador estadunidense y hasta los altos funcionarios del Departamento de Estado hubieran ignorado una misión deliberada y explicablemente secreta.
¿Mintió Ken Salazar hace dos años en sus declaraciones públicas y vuelve a mentir en su libro de memorias Fronteras: mi lucha por una América Inclusiva, al asegurar que su gobierno (con Biden) fue ajeno al secuestro, traslado y captura de El Mayo? ¿Repitió quizás una versión falaz que asumió cierta?
Saberlo ayudaría a entenderlo pese a que el FBI aparece ya como protagonista del operativo, entre otros indicios por exhibir como trofeo la aeronave en que se trasladó al capo a Estados Unidos.
No sería la primera vez que una agencia de ese país mantiene al margen inclusive a otras dependencias. En 2001, por su rivalidad burocrática con la CIA, el FBI no compartió la información que tenía de los terroristas de Al Qaeda en territorio gringo antes de los avionazos del 11/S.
Las operaciones de alta sensibilidad suelen funcionar bajo el principio de que solo conoce los detalles quien estrictamente necesita conocerlos.
Aquí en México, el Ejército no compartió con el resto del Gabinete de Seguridad la que sería su exitosa actuación contra Nemesio Oseguera Cervantes, El Mencho, líder del Jalisco Nueva Generación.
Por lo que toca a Estados Unidos, la confidencialidad extrema se practica en acciones emblemáticas, como la investigación del paradero y el asesinato de Osama Bin Laden o la “extracción” de Nicolás Maduro.
Algo por el estilo pudo suceder para el secuestro y captura de uno de los narcotraficantes más buscados del mundo, y existe otra menos conflictiva posibilidad: que Washington decida responder formalmente las exigencias de explicación del gobierno mexicano y minimice el asunto.
Diría que el avión que hoy se exhibe en un museo solo es una pieza histórica, como podría exhibirse la pistola, el automóvil o cualquier otro objeto de algún delincuente capturado en territorio estadounidense, como ––aduciría pese a que hubiera sido solo para la foto–– habría sucedido con El Mayo Zambada…
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@CarlosMarin_soy
