
Sos episodios negros empañan la historia del Tricolor en partidos oficiales en el Estadio Ciudad de México, antes Azteca
El Estadio Ciudad de México, antes Azteca, ha sido a lo largo de su historia la fortaleza de la Selección de México.
Desde su inauguración en 1966, el Coloso de Santa Úrsula se consagró como una aduana infranqueable para rivales de todo el mundo en partidos oficiales.
En Copas del Mundo, el Tricolor mantiene un registro invicto tras nueve partidos disputados disputados entre las ediciones de 1970 y 1986. Sin embargo, de cara al crucial enfrentamiento de 16vos de Final del Mundial 2026 contra Ecuador, la prensa de dicho país ha comenzado a calentar el ambiente al evocar el término más temido por la afición mexicana: el “Aztecazo”.
Aunque el Azteca es sinónimo de fortaleza, la historia registra dos episodios negros, derrotas que no solo rompieron la imbatibilidad en eliminatorias, sino que provocaron auténticos terremotos al interior del balompié azteca.
2001: El primer Aztecazo
La primera vez que la Selección Mexicana cayó en un partido oficial en el Estadio Azteca ocurrió el 16 de junio de 2001, rumbo al Mundial de Corea-Japón 2002.
Bajo la dirección de Enrique Meza, el Tricolor parecía encarrilar una tarde tranquila tras un gol de José Manuel Abundis. No obstante, la segunda mitad trajo una de las sorpresas más grandes en la historia de la Concacaf.
Un soberbio tiro libre de Rolando Fonseca empató el marcador, y un posterior error del guardameta Oswaldo Sánchez permitió a Hernán Medford concretar el 1-2 definitivo.
Aquella derrota costó el puesto de Enrique Meza y obligó la llegada de Javier Aguirre en su `rimer ciclo con el Tricolor, para rescatar el boleto mundialista rumbo a la justa asiática.
Honduras repite la dosis en 2013
El 6 de septiembre de 2013 la historia se repitió con un guion casi idéntico durante el hexagonal final hacia Brasil 2014.
México, comandado en este entonces por José Manuel Chepo de la Torre, se puso al frente en el marcador gracias a una anotación de Oribe Peralta.
Para el segundo tiempo, los fantasmas de 2001 regresaron: Jerry Bengston y Carlo Costly capitalizaron errores defensivos mexicanos para darle la vuelta al marcador y decretar otro doloroso 1-2.
El resultado también detonó el cese del Chepo de la Torre y un turbulento cierre de eliminatoria que Miguel Herrera terminaría por salvar en el repechaje para asistir a la justa brasileña.
Con información de López-Dóriga Digital







