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Empezó el cambio en Cuba y va como plantea el marxismo, y como pidió al inicio Marco Rubio: los cambios económicos son el motor, y provocan al final cambios políticos. Cuba ya aprobó 176 leyes de capitalismo duro.

Los primeros beneficiados son quienes el castrismo desmoviliza de sus fuerzas represivas, para ser los primeros capitalistas de la próxima Cuba: como en Nicaragua en 1990, tras la Piñata Sandinista.

Los siguientes serán los cubanos residentes que puedan, los exiliados y las empresas estadounidenses, cuando Rubio obligue a la dictadura y dar soporte jurídico a esas 176 leyes: eso busca la negociación.

Es lo menos peor: reformar antes la economía ayuda a quienes más sufren y les importa poco votar si tienen hambre. Además, eventuales protestas no tumbarían a la dictadura: serían ahogadas en sangre.

Y para EU no es rentable arriesgar en Cuba una acción militar (como la de Venezuela en enero) porque le bastará con las sanciones políticas y económicas, que están obligando a la dictadura a deconstruir el comunismo, y abrirse al capitalismo.

EU tomó la decisión política de cambiar al régimen cubano. Primero, Rubio centró el tema en que la ruina cubana se debía a que la cúpula castrista carece de soluciones para una crisis que lleva años golpeando a la isla.

Así lo explicó: “Lo único peor que un comunista es un comunista incompetente, el modelo económico de Cuba es un fracaso absoluto y quienes están al mando no saben cómo arreglar la crisis, los líderes cubanos no saben gestionar la economía”.

Luego priorizó el “cambio político”, por presión del Lobby Cubano (7 congresistas, 1 senador, alcaldes), dueño del voto en el sur de Florida que, desde 1996, vota por quien a la postre gana la presidencia. Y, en noviembre, hay elecciones intermedias.

Pero la negociación sigue, a dos bandas: la dictadura deconstruye el comunismo con leyes que le permitan quedarse con una parte del pastel, y Rubio reduce esa parte del pastel con que quiere quedarse la dictadura.

¿Cómo lo hace Rubio?

–Debilitando a GAESA, el consorcio constituido en Panamá por la dictadura para beneficiarse de las leyes del capitalismo, pero que en la isla funciona al estilo comunista.
–Y sancionando a los familiares de la cúpula castrista.

EU veta, congela los activos y excluye del sistema financiero en dólares a las empresas de cualquier país que negocien con GAESA, y sanciona e impone aranceles a navieras de cualquier país que suministren combustible a Cuba.

La dictadura gana tiempo hasta las elecciones de noviembre, porque cree que si Trump pierde morirá políticamente. Es un error: que Trump pierda no significará nada: Rubio seguirá siendo secretario de Estado, y virtual candidato presidencial.

La suerte está echada.