
El sector agropecuario de Sinaloa subrayó la necesidad de un plan de justicia social para los pueblos de la región, ante la planta de amoniaco que operará
Representantes de organizaciones agrícolas, productores y organismos del sector agropecuario de Sinaloa reiteraron su respaldo a la operación de la planta de amoniaco de GPO en Topolobampo, al tiempo que pidió generar justicia social para los pueblos de la región.
Líderes del sector sostuvieron una reunión con el secretario de Agricultura y Ganadería de Sinaloa, Ismael Bello Esquivel; Mauricio Rodríguez Alonso, representante de la Presidencia de la República; Christian Aldama, director de Relaciones Públicas de Grupo Proman GPO, y el subsecretario de Gobierno, Rodolfo Jiménez.
Durante la cita se coincidió con que el amoniaco es un insumo esencial para la producción de fertilizantes, indispensables para la productividad del campo y el abasto de alimentos.
Sin embargo, a la par del beneficio se subrayó la necesidad de un plan de justicia social para los pueblos de la región, que cubra las necesidades de la población y que los haga parte del desarrollo que implicará el funcionamiento de la planta de amoniaco.
El secretario de Agricultura, Bello Esquivel, enfatizó que es importante que en este proceso que se tiene de un avance del 80 por ciento de su construcción, la población y la sociedad conozcan realmente que el funcionamiento de la planta en sí, está aprobado bajo una serie de regulaciones internacionales que en todo momento salvaguardan su operación, minimizando todos los riesgos que implicaría su operatividad.
El funcionario resaltó que para Sinaloa es indudable la importancia del suministro del amoniaco para los agricultores y la certidumbre que da el hecho de tener a la mano un insumo tan esencial para hacer producir la tierra, además de los beneficios que conlleva el tener la planta en el Estado.
En ese sentido, Christian Aldama, director de Relaciones Públicas de Grupo Proman GPO, hizo una explicación detallada del funcionamiento de la planta y sostuvo que en sus 40 años de operación, la empresa no ha tenido un solo incidente que ponga en riesgo a las personas o las zonas en donde se encuentran operando.
Para ello, agregó, de nueva cuenta se llevará a cabo una serie de trabajos de socialización de cómo funciona la planta de amoniaco, sin riesgos para la población y el medioambiente, además de los miles de empleos que de manera directa ya está generando para la región.
Por su parte Rodríguez Alonso, expuso el impacto que implica para la agricultura mexicana y sinaloense, el hecho de no depender de importaciones de este insumo agrícola por la volatilidad en sus precios internacionales y las implicaciones de su traslado, pero también hay que trabajar en los beneficios que se deben de tener directamente con los habitantes de la región.
Aseguró que se trabajará desde la Presidencia de la República para lograr conciliar públicamente que no existen riesgos para la población ni el medioambiente y que además habrá beneficios directos para las comunidades de la región con compromisos que se establecerán entre la planta de GPO y el mismo Gobierno Federal, beneficios que impactarán de manera positiva en el nivel de vida de sus habitantes.
Los productores señalaron que México depende en gran medida de la importación de amoniaco para cubrir la demanda agrícola nacional, lo que genera riesgos de desabasto, mayores costos de producción y vulnerabilidad ante factores externos que afectan las cadenas de suministro.
En Sinaloa, principal productor de alimentos del país, esta situación es especialmente relevante. Cada ciclo agrícola requiere miles de toneladas de fertilizantes para atender cerca de 900 mil hectáreas cultivables, por lo que contar con una planta productora de amoniaco en el estado fortalecería la competitividad del sector.
Los líderes agrícolas destacaron que una fuente local de suministro permitiría reducir riesgos logísticos, mejorar la disponibilidad del producto, disminuir costos y brindar mayor certidumbre a los productores.
Los representantes del sector coincidieron en que la planta de GPO representa una inversión estratégica para el norte de Sinaloa y una herramienta para fortalecer la seguridad alimentaria, generar empleos, impulsar el desarrollo regional y consolidar la capacidad productiva del campo mexicano.
En ese sentido, llamaron a la sociedad sinaloense a conocer objetivamente los alcances y beneficios del proyecto, al considerar que garantizar la disponibilidad de insumos esenciales es clave para mantener la producción de alimentos y la competitividad del campo.