
El equipo llega al tramo decisivo con ventaja de 3-1 sobre San Antonio Spurs, tras una remontada histórica de 29 puntos hace dos días
El baloncesto de Nueva York atraviesa su momento más dulce en generaciones. A las puertas de lograr su primer anillo de la NBA desde 1973, la fiebre por los Knicks en la Gran Manzana es total: precios de hasta 100 mil dólares por una entrada para el próximo juego, explosión en ventas de camisetas y el tercer partido de unas Finales más visto desde la época de Michael Jordan.
Y es que las calles de Nueva York, la ‘ciudad que nunca duerme’, enloquecen cada noche de juego en estas Finales de la NBA que New York Knicks lideran 3-1 ante San Antonio Spurs. Y no es para menos, pues hace 27 años que los aficionados neoyorquinos no veían a su equipo e¡peleando por el campeonato, haciéndolo notar más allá del Madison Square Garden.
Porque prácticamente dentro del estadio sólo hay millonarios y aficionados que dejan todo su sueldo y más para vivir esta experiencia única en sus vidas. Los precios más baratos en la ‘meca’ del baloncesto durante esta serie final oscilan entre los 5 mil y 10 mil dólares por ticket, con asientos a pie de pista que se cotizan hasta en seis cifras.
Por ello, para contrarrestar el estratosférico costo de asistir a un partido en directo, la ciudad está organizando un sinfín de fiestas gratis para ver los encuentros (‘watch parties’), tanto oficiales como improvisadas, y hasta algunos bares se suben a la ola de lo barato -en una especie de “hoy por ti, mañana por mí”- ofreciendo cervezas, hot dogs y papas fritas con precios de 1973: a menos de un dólar, recordando el año en que ganaron su segundo y último campeonato, dirigidos por Red Holzman venciendo a Los Angeles Lakers.
Máximas audiencias en redes y televisión
El empuje de estos Knicks no se queda sólo en las abarrotadas y apasionadas calles de Nueva York. También traspasa las pantallas de los teléfonos móviles con más de 5 mil millones de visualizaciones en redes sociales durante los primeros tres partidos de las Finales, la mayor cifra en la NBA.
Mientras que en TV, los Knicks registraron el partido más visto en los hogares de su ciudad desde que se observa ese dato, con las Finales batiendo récords de audiencia en EE.UU. como mayor cuota de pantalla en un partido de la NBA (42.7 %) o más espectadores para un ‘game 3’ en los últimos 28 años, desde el último anillo de los Chicago Bulls de Michael Jordan.
Ningún famoso tampoco se quiere perder las Finales en directo desde el Madison Square Garden: ya sean los habituales Jimmy Fallon, Timothee Chalamet, Ben Stiller o el director de cine Spike Lee, pasando por Adam Sandler o Sidney Sweeney hasta los personajes más fuertes de los últimos tiempos como el presidente estadounidense, Donald Trump en el tercer partido y la estrella del pop Taylor Swift en el cuarto, hace apenas dos días.

Mamdani, volcado de azul y naranja
En este contexto, el alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, decretó la pasada jornada del cuarto partido como el “día para vestirse de azul y naranja”: colores de los Knicks con los que el ayuntamiento pintó la estación del metro más cercana al estadio, acompañándola con dibujos de una pelota de basketball.
En las últimas semanas, Mamdani ha ido al Madison Square Garden en los asientos más económicos, aparte de animar a los Knicks repetidamente durante sus comparecencias públicas. Incluso invitó formalmente a Victor Wembanyama, estrella de los Spurs, a un acto de la alcaldía que coincidía con un partido.
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El negocio del ‘merchandising’
Por su parte, los vendedores ambulantes de camisetas, gorras, collares y todo tipo de ‘merch’ del equipo local se han multiplicado en las últimas semanas. Aprovechando que los Knicks regalan una camiseta conmemorativa de las Finales a cada aficionado que asiste al Madison, las tiendas no oficiales quieren unirse a la tendencia y hacer ‘business’ con las prendas que todo neoyorquino quiere vestir.
Aunque las que se venden en la calle son más baratas, varias tiendas especializadas en ‘merchandising’ retro ofrecen un enorme abanico de camisetas con colores, estilos y jugadores de los años 90 (cuando tuvieron sus últimas Finales) y de los años 70 (cuando lograron su anillo más reciente).
Estas prendas muy de nicho pueden variar en precio, hay desde piezas sencillas por unos 20 dólares a otras que superan los 200 o 300 billetes verdes. La realidad es que esta fiebre por los Knicks está en cada rincón de Nueva York, pero no en todos los bolsillos de sus ciudadanos.
Knicks, a una victoria de hacer historia
En lo deportivo, Nueva York llega al tramo decisivo de la serie con ventaja de 3-1 sobre San Antonio Spurs, por lo que necesita una victoria más para conquistar su primer campeonato de la NBA desde 1973. El siguiente duelo será el juego 5, programado para este sábado 13 de junio en Texas (Frost Bank Center, ahora llamado AT&T Center) a las 06:30 PM tiempo del centro de México, donde los Spurs intentarán mantenerse con vida y evitar que los Knicks cierren una final que ya agarró tintes históricos.
El momento que terminó de encender por completo la fiebre neoyorquina llegó en el cuarto juego del pasado miércoles 10 de junio, cuando los Knicks se recuperaron de una desventaja de 29 puntos que parecía imposible contrarrestar y vencieron 107-106 en el Madison Square Garden: la mayor remontada en la historia de unas Finales de la NBA. En la duela, OG Anunoby selló esa victoria con un toque decisivo a 1.2 segundos del final, después de un fallo de Jalen Brunson; terminando Anunoby con 33 puntos y Brunson con 36, en una noche que dejó a Nueva York a las puertas de romper una sequía de más de medio siglo sin abrazar el título, y poder alzar el trofeo Larry O’Brien que en ese entonces era el Walter A. Brown.
Con información de López-Dóriga Digital y EFE