El régimen no produce nada y se embolsa 5 billones en impuestos, que usa en pagar becas para cooptar el voto
La 4T cubre parte de sus triunfos electorales con programas sociales que son pagados con dinero de sus críticos, que son quienes básicamente pagan impuestos: profesionistas y empresarios, pero que se abstienen, bastante, de cobrar programas sociales.
El régimen no produce nada y se embolsa 5 billones en impuestos, que usa en pagar becas para cooptar el voto. Y cree hipócrita que el periodista crítico Sergio Sarmiento cobre pensión de Adultos Mayores. Pero Sarmiento es honesto: cobra lo que le toca por ley.
Además, Sarmiento recupera lo que paga en impuestos. Si no lo cobra, la 4T usará su dinero, sepa Dios en qué. Igual dicen del caricaturista crítico Francisco Calderón. Ambos pertenecen al sector que soporta la mayor porción de la carga fiscal nacional.
Desquitarle al régimen lo que corresponde por ley constitucional (aprobada por todos los partidos) no resta un ápice de legitimidad a criticar que los ingresos del país por impuestos y uso de riquezas nacionales, no deba ser gastado en comprar el voto.
Al elogiar la reaparición de López Obrador y censurar la de Fox y Calderón, Sheinbaum dice que “una cosa es una cosa y otra cosa es otra cosa”: eso aplica también a recibir programas sociales y criticarlos: sí, una cosa es una cosa y otra cosa es otra cosa.
Y quienes más programas sociales reciben son quienes menos erogan: la economía informal y el comercio ambulante, que es la cuarta parte del PIB. Sí, pagan IVA e IEPS en consumos, pero evaden el ISR, al no estar registrados. Y son la base electoral de la 4T.
Para nada es hipocresía que los críticos cobren programas sociales, como afirma Sheinbaum. El dinero que la 4T gasta en cooptar el voto electoral procede de la recaudación impositiva (ISR, IVA, a la propiedad), T-MEC, turismo nacional e internacional.
El T-MEC aporta el 32% del PIB, con sus dos millones de dólares por minuto; nuestros impuestos aportan 5 billones al PIB, el turismo registra 200 mil millones de dólares, las aduanas y el comercio exterior representan más de 1.4 billones de pesos anuales…
Ese dineral es de México y los mexicanos: de ahí salen los programas sociales que, eso sí, el gobierno usa para inducir el voto y mintiendo a los electores acerca de que los perderán, si Morena pierde. Mentira: muchos son constitucionales.
Pero a Morena no le alcanzó la riqueza nacional para cooptar el voto desde 2018: López Obrador debió pedir dinero prestado y dejó la deuda pública en 17.4 billones de pesos. Y Hacienda proyecta que Sheinbaum pedirá prestados 9.1 billones.
Empresarios y asalariados son quienes más erogan. ¿Por qué no recuperan su dinero?
Si todos cobraran los programas sociales… harían quebrar a la 4T.
