Así funciona el castrochavismo: reparte el dinero que le llega de EU, mientras se queda con lo que saca de sus negocios
El dinero de las becas de la 4T sale del T-MEC y de quienes pagan impuestos: el gobierno no produce y jamás se quita lo suyo para regalarlo. Pero, si repartiera lo robado por huachicol, a cada mexicano le corresponderían cinco mil 122.38 pesos.
Y a cada mexicano le correspondería mucho más, si la 4T hubiera repartido entre la población el desfalco de 20 mil millones en Segalmex, o los 15 mil millones de sobreprecios de las medicinas trasegadas en los contratos de Birmex.
Por supuesto que la 4T no regala nada: sus programas sociales son surtidos con los dos millones de dólares por minuto que deja el comercio con EU, y los más de cinco billones de pesos que recauda, por impuestos, a la población y las empresas privadas.
Un estudio de la periodista Carmen Aristegui indica que, con los 740 mil millones robados por el huachicol, se podrían construir 148 hospitales como el hospital Dr. Agustín O’Horán, que costó más de cinco mil millones y beneficiará a 1.2 millones de personas.
Pero el dinero del huachicol es para quienes están en el poder. Por ejemplo, Energy Refinados, empresa ligada a transferencias a una empresa del yerno de Rocío Nahle, realizó dos importaciones con posible huachicol fiscal al omitir IEPS.
Sí, el SAT detectó irregularidades equivalentes a 607 mil litros de gasolina o 758 mil de diésel: millones transferidos al yerno, de acuerdo con una investigación de La Silla Rota. Es un dinero que va a la bolsa de particulares, no a los programas sociales.
Recordemos que “huachicol fiscal” es la importación ilegal de combustibles declarados como otros productos para evadir impuestos, y provoca pérdidas al erario público de 200 mil millones de pesos anuales. Pero no va a las becas, eh. Se lo guardan ellos.
Pero regalar el dinero de los demás es una estrategia castrochavista. Así funciona la dictadura cubana, que se queda con la riqueza generada por los ciudadanos, y propicia que éstos vivan de lo que les llega a diario desde Miami: dinero, comida, coches, paneles solares.
Sólo con los 18 mil millones de dólares de una de las cuentas personales de Raúl Castro (a nombre del emporio militar GAESA, registrado en Panamá), los nueve millones de cubanos de la isla tendrían una canasta básica completa por más de cinco años.
Un ejercicio del periodista cubano Mario Pentón indica que, si gastaras un millón de dólares cada día, tardarías 50 años en acabar con 18 mil millones; y si repartieras éstos entre los cubanos de la isla, cada uno recibiría alrededor de mil 800 dólares.
Así funciona el castrochavismo: reparte el dinero que le llega de EU, mientras se queda con lo que saca de sus negocios.
Una ganga.
