A la fecha la resolución negativa existe, únicamente, en voz de la señora Barcena. No se ha publicado en el Diario Oficial como es requisito
Uno de los interrogantes vigentes sobre la presunta cancelación del proyecto “Perfect Day” en Mahahual, es si la presidenta municipal de Othón P. Blanco, municipio al que pertenece dicha comunidad, Yensunni Martínez, habrá de devolver el reloj Cartier de oro que habría recibido como agradecimiento por el otorgamiento de uso de suelo a la naviera.
Esto, obvio, después de que los inversionistas norteamericanos compraron los terrenos, y también después de que la primera mandataria, en octubre de 2024 aplaudiese esta inversión para “desarrollar el Sur de Quintana Roo”.
Una vez que tuvieron los permisos correspondientes, se comenzó la construcción del desarrollo turístico, vinieron las muchas críticas sociales de quienes jamás habían escuchado el nombre de Mahahual ni saben dónde está situado, o cuál es su realidad. Ante lo que la titular de Semarnat, la señora Alicia Bárcena, anunció el 19 de mayo pasado que no se iba a aprobar dicho proyecto de la naviera Royal Caribbean.
Hasta ahí quedó.
En respuesta los dueños de los terrenos dijeron que siguen deseando construir un desarrollo turístico en ese lugar.
A la fecha la resolución negativa existe, únicamente, en voz de la señora Barcena. No se ha publicado en el Diario Oficial como es requisito. Los inversionistas norteamericanos insisten en utilizar sus terrenos, que cuentan con uso de suelo, autorizaciones de la autoridad local y beneplácito de empresarios quintanarroenses, sobre todo aquellos del olvidado Sur de la entidad.
Es decir, habrán de negociar.
Con quiénes no se sabe, a qué costo, tampoco, pero no están dispuestos a perder su inversión inicial.
Y, sobre todo, se mantiene el uso de suelo para un desarrollo turístico.
Mahahual es un pueblecito costero, de pocos habitantes, donde la creación de un puerto de cruceros en tiempo del gobernador Joaquín Hendricks, inversión privada, ha permitido un crecimiento limitado del turismo, sobre todo local. La construcción de los inversionistas norteamericanos sería un detonador de desarrollo muy importante. Quienes defienden este proyecto dan como ejemplo desarrollos inmensos, Xcaret sería uno de ellos, donde se cambió el uso de suelo de los terrenos.
Igual que sucede en la mayoría de los hoteles situados en la carretera que va de Cancún a Tulum, todos ellos dentro de la selva.
¿La cancelación del proyecto es una decisión precipitada, política, electoral? ¿Qué quieren realmente los habitantes de la zona? ¿Estamos hablando de riesgos de contaminación del arrecife o simplemente se decidieron, estos riesgos, sobre el papel?
La creación de empleos en esta zona, insisto que se trata del olvidado Sur de Quintana Roo, es o no importante, sobre todo cuando la llegada masiva de sargazo ha provocado innumerables cancelaciones en toda la entidad.
La gobernadora, que había sido una muy pública entusiasta del proyecto, no se ha pronunciado. ¿Quién habrá de dictaminar, con conocimiento verdadero, cuál es el verdadero balance de costo-beneficio de su construcción?
Y, pregunta no menos importante, qué pasará con el reloj de oro de la presidenta municipal, de MORENA, obviamente…
