
El Departamento del Tesoro de EE.UU. impuso sanciones al supuesto activista Raymundo Ramos por sus nexos con el Cártel del Noreste
En los últimos días hemos conocido que el Departamento del Tesoro de los Estados Unidos sancionó al supuesto activista Raymundo Ramos Vázquez, incluyéndolo en la lista de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) con acusaciones de defender a miembros violentos del Cártel del Noreste, además de presentar denuncias falsas contra el Ejército mexicano, pagando a personas para que asistan a protestas y protegiendo la reputación de miembros de dicho grupo delictivo caídos o detenidos.
De inmediato diversas redes de organizaciones no gubernamentales y medios de comunicación afines a Raymundo Ramos inundaron las redes sociales y los programas de opinión cuestionando la determinación del gobierno estadounidense, incluso el propio Raymundo Ramos ha declarado que la misma fue gestionada por las Fuerzas Armadas y el exgobernador de Tamaulipas, Francisco García Cabeza de Vaca.
Lo cierto es que esta no es la primera vez que se hacen señalamientos sobre la colusión de Ramos Vázquez con el narcotráfico. De hecho, el propio Gobierno de Estados Unidos desde el año 2019 ya le había cancelado su visa por el mismo motivo.
20260414_cartel_del_noresteEntre 2014 y 2018, el supuesto activista organizó múltiples manifestaciones en contra de personal de la Secretaría de Marina (Semar) en Nuevo Laredo, logrando finalmente su retiro, favoreciendo la operación de los cárteles de la droga, que es precisamente de lo que lo señala el Departamento del Tesoro.
Ya en 2015, Ramiro Pérez Moreno, alias el Ramas y jefe regional de Los Zetas, lo acusó de recibir cinco mil dólares dólares semanalmente por ocultar a miembros de la organización en sus oficinas, hacer movilizaciones y presentar denuncias contra las Fuerzas Armadas, sin que Raymundo Ramos haya presentado ninguna prueba que desmintiera tal acusación.
En diversos cateos realizados en inmuebles identificados como casas de seguridad del Cártel del Noreste, donde se aseguraron armas de fuego, también se encontraron pancartas que utilizaban familiares de desaparecidos auspiciados por Ramos Vázquez, en contra de las autoridades.
Por si quedara duda de la colusión del activista y su asociación civil con el Cártel del Noreste, hay que recordar aquella conferencia mañanera en marzo de 2023, donde se reprodujo un audio de una conversación que sostuvo con Jorge Ezequiel Gutiérrez Pimentel, alias el Borrado, entonces segundo al mando de esa organización criminal, tranquilizándolo respecto de acciones de personal de la entonces Procuraduría General de la República (PGR). Además, el audio deja ver que su relación era cercana y de mucho tiempo.
A pesar de todas estas evidencias, Raymundo Ramos siempre respondió de la misma forma victimizándose como perseguido y hostigado por las Fuerzas Armadas, pero nunca justificó ni desvirtuó las evidencias que lo incriminan. Hoy no es la excepción: nuevamente recurre al mismo truco, solo que esta vez su situación es más crítica, porque es Estados Unidos quien lo señala directamente de colaborar con el Cártel del Noreste y de desprestigiar a las fuerzas del orden y a las Fuerzas Armadas de México.
En ese sentido es claro que en todos los casos en que ha intervenido, con motivo de enfrentamientos entre integrantes del crimen organizado y las Fuerzas Armadas, invariablemente acusa como responsables a estas últimas. No existe un solo caso en que haya señalado o presentado una denuncia en contra de los presuntos delincuentes.
De hecho, muchos de los casos patrocinados por Raymundo Ramos en contra de las Fuerzas Armadas, como el del enfrentamiento ocurrido el 3 de julio de 2020, en el que convenció a los familiares de Damián Genovés Tercero de acusar al personal militar de su muerte durante el enfrentamiento, siendo que había sido secuestrado por los criminales. De las investigaciones científicas quedó demostrado que éste joven había muerto varias horas antes del enfrentamiento durante su cautiverio.
O el caso muy difundido de los hechos ocurridos el 31 de agosto de 2022, donde murió por disparo de armas de fuego la menor Heidi Mariana Pérez Rodríguez, acreditándose en la carpeta de investigación que las ojivas encontrados en la menor no correspondían a las armas del personal militar.
Bajo el esquema en el que se maneja Raymundo Ramos. Desde el 2010 se ha manifestado al menos en 26 ocasiones en contra de las Fuerzas Armadas mexicanas: once en contra de la Secretaría de Marina, nueve en contra del Ejército mexicano y seis en contra de otras autoridades, como ocurrió frente a las instalaciones del 16/o. Regimiento de Caballería Motorizado el 1 de septiembre de 2022, por la muerte de la niña Heidi Mariana.
En el sexenio de Andrés Manuel López Obrador, Raymundo Ramos presentó contra la Defensa Nacional 26 quejas ante la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) por presuntas violaciones a derechos humanos, de las cuales en 23 se concluyeron sin responsabilidad para personal militar, en dos de ellas se emitió recomendación y un asunto más se encuentra abierto ante citada comisión; mientras que en los últimos dos años Raymundo Ramos ha asesorado en la presentación de tres quejas, dos de las cuales ya se encuentran concluidas sin recomendación y 1 en desahogo. En el caso de la Marina en el periodo de López Obrador únicamente recibió un recomendación, derivada de la queja en la que también intervino este pseudoactivista. Como se señaló, no existe ninguna denuncia contra delincuentes por parte de Raymundo Ramos.
Lo más grave de estas situaciones, en las que interviene Ramos Vázquez desviando el curso de las investigaciones, no solo desprestigia y trata de inhibir la acción de las autoridades, sino que proporciona impunidad a los verdaderos responsables que forman parte de las organizaciones criminales, pero peor aún, le niega el derecho a saber la verdad y a obtener justicia y reparación a las víctimas y sus familias.
Con información de López-Dóriga Digital