Fueron excluidos los tres países con mayor incidencia de los cárteles de la droga, los cuales son México, Brasil y Colombia que, en coincidencia, tienen gobiernos populistas de izquierda y son los considerados “no confiables”
En momentos en que 12 países acuerdan una estrategia para desmantelar los cárteles en el hemisferio occidental, quitarles el control territorial y cortar sus fuentes de financiamiento, México y EU trancan el dominó público, sobre el narco.
El dominó se cierra si nadie tiene fichas que coincidan con los extremos de la mesa, haciendo imposible continuar. Así, Sheinbaum y Trump: ella dice que el narco existe en especial, porque EU vende armas y consume drogas; él dice que México produce cárteles.
Pero el furibundo discurso soberanista de México es sólo para los seguidores del gobierno, la mayoría de los cuales no necesita discurso alguno, pues votan según los apoyos económicos que reciban: no tienen mayor opinión que el efectivo que les dan.
Y el efectivo para los programas sociales llega de EU, a través del T-MEC, que le reporta a México el 30.01 por ciento del PIB, el 38.8 por ciento de la inversión extranjera directa y el 60.3 por ciento de los empleos de la industria manufacturera de exportación.
Sin T-MEC, no hay programas sociales: y la 4T se sostiene únicamente por los programas sociales. Por ejemplo, en diciembre pasado, los inversionistas extranjeros sacaron de México cinco mil 26 mil millones de dólares, la cifra más alta desde 1980.
Mientras, EU y 12 gobiernos latinoamericanos de derecha, firmaron el Escudo de América, que consiste en que cuando haya gobiernos “no confiables” en el continente, trabajarán en conjunto para remplazar a esos gobiernos por otros que sí sean confiables.
Fueron excluidos los tres países con mayor incidencia de los cárteles de la droga, los cuales son México, Brasil y Colombia que, en coincidencia, tienen gobiernos populistas de izquierda y son los considerados “no confiables”.
Pero Brasil y Colombia tendrán este año gobiernos de derecha, según las encuestas para las elecciones del 31 de mayo, en Colombia; y del cuatro de octubre. Y México, por detrás del furibundo discurso público soberanista, es el más confiable.
Al menos es el más entregado: el mismo día que México era excluido del Escudo de América, entraron a Guanajuato agentes estadounidenses y se llevaron “al ciudadano mexicano Roberto “Beto” Bazán Salinas, ligado al Cártel del Golfo”.
Si México es hoy el más entregado, lo será más todavía después de la renegociación del T-MEC, en la que EU aprovechará la dependencia de Sheinbaum del dinero estadounidense para endilgarle acuerdos en seguridad pública y seguridad nacional.
El problema para México es que su furibundo discurso soberanista termina por entenderse como un discurso contra la integración de los países del continente, en una lucha cerrada contra el narcotráfico y (aunque no lo sea) como un discurso en favor de los cárteles.
Porque, así, parece que los apoya.
