Triste panorama que, estamos seguros, el presidente planteará, de una forma muy diferente a la realidad
Este martes 24 de febrero, el presidente Donald J. Trump rendirá el primer informe de su segundo mandato sobre el Estado de la Unión, en una sesión conjunta de las dos cámaras del Congreso.

Conociéndolo, no es difícil anticipar que se adjudique “un histórico retorno, para convertir a Estados Unidos, en la nación más próspera del mundo”, repitiendo su falso mantra, de que “recibió una nación muerta, con un nivel histórico de inflación, alto índice de criminalidad, fronteras abiertas y dispendio público”, lo que no es verdad.
Trump, quien ahora, a instancias de Israel, amenaza a Irán con una nueva guerra, para eliminar el proyecto nuclear que decía haber destruido el año pasado, y eventualmente, para cambiar de gobierno, observa el curso de la violencia de los cárteles en México, tras la muerte de Nemesio Oceguera Cervantes, (a) El Mencho, en el operativo apoyado con inteligencia del Comando Norte y amenaza cambiar el Tratado de Libre Comercio, eliminando a Canadá, nación que firmó ya un tratado comercial con China y participa en la construcción de un nuevo bloque económico, con países europeos e indopacíficos.
En una represalia por la negativa del gobierno canadiense a convertirse en parte de la unión americana, la Casa Blanca anunció pláticas con un grupo separatista de ultraderecha en Alberta, Canadá, que cuenta con importantes reservas de petróleo, y anhela ser el “estado 51” que Trump quiere, si logran recolectar 170 mil firmas para mayo próximo.
Los independentistas, pidieron un “préstamo” de 500 billones de dólares al Departamento del Tesoro, lo que podría cambiar, considerando la ignorancia, inexperiencia y falta de planeación de muchos asuntos de la política nacional e internacional, de la nueva administración.
Como tuvieron que retractarse silenciosamente de amenazas de “invasión militar de Groenlandia” e imposición de tarifas a países europeos, porque el equipo de Trump ignoraba acuerdos de amplia cooperación en materia de seguridad, entre Estados Unidos y Dinamarca, dejándolos en ridículo.
Ahora Trump quiere enviar un buque hospital, a esa nación, que brinda atención médica gratuita a sus habitantes.
Quizás el mayor revés por esa ignorancia e ineficacia, en la que ni se piensa en primero obtener información, para planeación, fue evidente con el fallo contra las tarifas visceralmente impuestas por Trump a todo el mundo, provocando una costosa guerra comercial global y confrontación con naciones históricamente aliadas a Estados Unidos, bajo el argumento de “prácticas comerciales injustas”, sin evidencia alguna.
Tarifas que también fueron usadas por la administración como chantaje, para que Brasil liberara al expresidente Jair Bolsonaro, o para presionar a otras naciones, con otros argumentos, lo que llevó a la Suprema Corte de Justicia de la Nación a declararlas ilegales, por lo que Trump no cesa de atacar sistemáticamente a los magistrados que no avalaron su capricho.
La falta de información y experiencia también fue evidente en las brutales redadas de ICE, para capturar un número de indocumentados inferior a los detenidos por la presidencia de Biden, que obligaron al Departamento de Seguridad Interna a cambiar de táctica.

O en las fallidas políticas económicas “orientadas a reducir el costo de la vida”, que —como las tarifas y el “rescate de las minas de carbón”—, resultan en alarmantes incrementos de precios, mayor desempleo, despidos masivos, contrario a las promesas de campaña.
La respuesta de insultos a los magistrados de la Suprema Corte y de imponer tarifas generalizadas de 15% a importaciones de todo el mundo, abre una nueva etapa de incertidumbre, por el impacto que tendrá en los precios, ya altos y la volatilidad en los mercados.

Eso hunde cada vez más a Trump en un océano de desaprobación.
Una encuesta del diario Washington Post/Ipsos —del 12 al 17 de febrero— revela que más del 58% de votantes registrados y un 62% de estadounidenses califica de “pobre” la actuación del presidente y desaprueba su trabajo, sobre todo en las áreas de economía e inmigración, por el arresto y asesinatos de estadounidenses sin antecedentes criminales.
Más del 64%, dice no estar de acuerdo con el presidente, lo que, lógicamente, favorece al partido Demócrata con triunfos electorales, que permiten vaticinar que el partido republicano perderá el control de las dos cámaras del Congreso.
El Instituto de Política Económica, la organización FactCheck, el diario Wall Street Journal, otras organizaciones y medios especializados, señalan todo lo contrario, asegurando que el expresidente demócrata Joe Biden, “dejó a Trump una economía sólida, en franca recuperación, con inflación del 2.7%, (ahora del 2.2%); menor nivel de desempleo, control de la deuda externa, tras el histórico retroceso durante el primer término del presidente Trump, a causa del mal manejo de la pandemia, que causó la muerte de casi medio millón de estadounidenses y que disparó la inflación arriba del 4.7%, igual que el desempleo, aumentó 36% los crímenes, y, por el recorte de impuestos multimillonario, dejó la más alta deuda externa desde la II Guerra Mundial, igual que un déficit de 2.3 trillones de dólares.
Trump, acusado de una rampante corrupción, por recibir millones de dólares, de Arabia Saudita, de Catar, que también le regaló un avión de 400 millones de dls., acondicionado con cerca de mil millones de dólares más, por los contribuyentes, por inversiones oscuras en sus empresas de Bitcoin, la venta de perdones presidenciales y otros conceptos, hablará de…
En el desesperado intento de ganar la elección de medio término, de la que depende su futuro político y el de su Proyecto 2025, Trump se acreditará también una falsa transparencia, en el manejo de los controversiales archivos de Jeffrey Epstein, su alma gemela, de quien sin resultados, ha tratado de distanciarse, mientras surgen cada vez más fotografías, videos, mensajes electrónicos, registros, testimonios y otra evidencia que surge de ellos, que dejan ver la relación suya y de su esposa, que de acuerdo al escritor Michael Wolff, conoció por el pederasta millonario.
Aunque el Departamento de Justicia anunció haber concluido la difusión de la evidencia de Epstein, legisladores demócratas y republicanos continúan ejerciendo presión para que se respete la ley promulgada por Trump, que fijó el 19 de diciembre de 2025, como plazo para abrir todos los archivos, de los que han surgido alarmantes documentos que hacen referencia a presuntas violaciones cometidas por el mandatario, hechos que no fueron investigados.
Los legisladores señalan la protección de acaudalados o influyentes personajes aliados de Epstein, lo que contrasta con figuras de todo el mundo, que han pagado consecuencias, como la destitución de Andrew Mountbatten Windsor y Lord Peter Mandelson, en Gran Bretaña, de la familia real, el divorcio y salida de la escena pública de Bill Gates, de acuerdo a la ley que Trump mismo firmó.

Triste panorama que, estamos seguros, el presidente planteará, de una forma muy diferente a la realidad.
