
Un programa de “compensación vitalicia” para extrabajadores de la extinta Luz y Fuerza del Centro fue utilizado por Jesús Ramírez como instrumento de operación política
Jesús Ramírez Cuevas empleó durante el sexenio de Andrés Manuel López Obrador un decreto presidencial como instrumento de operación política, de acuerdo con el libro ‘Ni venganza ni perdón‘ de Julio Scherer Ibarra, en coautoría con Jorge Fernández Menéndez.
De acuerdo con el adelanto de un capítulo dado a conocer por Proceso, Ramírez Cuevas fue clave para convencer al presidente López Obrador para la aprobación del programa de “compensación vitalicia” para extrabajadores de la extinta Luz y Fuerza del Centro —publicado en el Diario Oficial de la Federación (DOF) el 25 de agosto de 2022—.
Julio Scherer señala en su obra que el programa, que generó un pasivo estimado de casi 27 mil millones de pesos hasta el 2086 —de acuerdo con un estudio actuarial del Instituto para Devolver al Pueblo lo Robado (Indep)—, fue objeto de cuestionamientos dentro del propio gobierno federal y careció de sustento jurídico y presupuestal.
En el ámbito sindical, la medida profundizó la fractura del Sindicato Mexicano de Electricistas (SME). La dirigencia tradicional acusó que el decreto fue negociado con actores sin representación legítima y denunció la imposición de liderazgos afines al gobierno. Estas tensiones derivaron en la conformación de grupos paralelos beneficiados por el programa.
En 2024, beneficiarios del esquema manifestaron públicamente su respaldo político a la entonces candidata de Morena a la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de México, Clara Brugada, y agradecieron la intervención de Jesús Ramírez Cuevas, quien tuvo un papel central en la implementación del programa.
Aquí puede consultar la nota publicada en Proceso: Un decreto a la medida de Jesús Ramírez: afectación al erario por 27 mil millones de pesos.