
Carlos Capistrán, economista en jefe para Latinoamérica y Canadá de Bank of America, detalló su pronóstico para la economía de México en 2026
La economía de México crecerá un 1.2 por ciento en 2026, una “recuperación moderada” tras un 0.4 por ciento en 2025, en un contexto de incertidumbre comercial y con las exportaciones como principal soporte, mientras el país enfrenta un “problema de fata de crecimiento crónico”, según detalló este lunes el economista en jefe para Latinoamérica y Canadá de Bank of America, Carlos Capistrán.
En conferencia de prensa, Capistrán explicó que las exportaciones crecieron en 2025 “arriba del 5 por ciento” en términos reales, pese a la incertidumbre y la volatilidad asociadas a los aranceles impulsados desde Washington, y anticipó que en 2026 podrían volver a expandirse por encima de ese umbral.
En este sentido, afirmó que el año pasado México evitó una recesión “básicamente porque las exportaciones respondieron bien”, en un entorno que describió como de incertidumbre y nuevos aranceles.
En su diagnóstico de largo plazo de la economía de México, Capistrán sostuvo que el producto interno bruto (PIB) per cápita del país “básicamente no ha crecido” en la última década y lo calificó como “estancado”.
Para dimensionar el rezago, comparó un crecimiento acumulado de 5 por ciento del PIB per cápita de México en 10 años con el 70 % de China, el 20 por ciento de Estados Unidos y el 10 % de Chile, bajo una base de datos comparable.
El economista atribuyó parte del problema a la productividad y señaló que, en la última década, la productividad total de los factores habría caído 8 % de forma acumulada, lo que, a su juicio, configura una “crisis de productividad”.
T-MEC continúa, pero con revisiones anuales
Sobre el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), Capistrán planteó como escenario base su continuidad, aunque con posibles episodios de volatilidad durante la revisión.
También apuntó la posibilidad de que algunos temas no queden cerrados —mencionó la energía como ejemplo— y que ello derive en revisiones más frecuentes, incluso anuales, lo que prolongaría la incertidumbre para las empresas.
De esa manera tendríamos un T-MEC que, si bien no se destruye, que continúa, pues tiene más revisiones más frecuentes, de tal forma que la incertidumbre no se acaba de ir”, afirmó.
Asimismo, afirmó que si se “rompe” el T-MEC sería un “duro golpe” para la economía mexicana y que el crecimiento sería “muy diferente”, ajustándose a la baja frente al escenario base del banco.
El analista también abordó hipótesis sobre una eventual salida de Canadá, al señalar que eso elevaría la incertidumbre, pero matizó que el comercio entre México y Canadá “no es mucho”.
Recordó que México concentra más de 80 por ciento de su comercio con Estados Unidos, por lo que en ese caso, si Washington y Ciudad de México mantuvieran el acuerdo, México conservaría una parte relevante de los beneficios comerciales, aunque tras un periodo de alta volatilidad.
Con información de EFE