Minuto a Minuto

Nacional Atacantes de secundaria en Torreón son mayores de edad, ¿cuántos años pasarían en la cárcel?
El Gobierno de Coahuila adelantó que solicitará la pena máxima contra los hermanos que perpetraron un ataque armado en una secundaria de Torreón
Internacional OEA aprueba resolución que exige elecciones en Nicaragua y la liberación de presos
La resolución de la OEA exige elecciones en Nicaragua pero no incluye la imposición de sanciones para el Gobierno de Daniel Ortega y Rosario Murillo
Deportes F1: ¿Cómo le fue a Checo’ Pérez en las prácticas del Gran Premio de Baréin 2026?
Max Verstappen (Red Bull) dominó los entrenamientos libres para el aplazado Gran Premio de Baréin 2026 de Fórmula Uno
Internacional “Vamos a seguir rompiendo récords”, advierte el zar de la frontera de Trump sobre detenciones migratorias
"El mes de septiembre va a tener la mayor cantidad de deportaciones de cualquier mes en la historia del ICE”: Tom Homan
Internacional ¿Perderá Trump el control del Congreso en las elecciones de noviembre?
Los demócratas parten como favoritos para recuperar el control de la Cámara de Representantes, que renueva la totalidad de sus 435 escaños
OMS recomienda medicamentos para la diabetes para bajar de peso
Medicamento para la diabetes tipo 2. Foto de Haberdoedas / Unsplash

La Organización Mundial de la Salud (OMS) emitió una recomendación a favor del uso de tres medicamentos análogos del GLP-1, concebidos originalmente para tratar la diabetes tipo 2, en pacientes con obesidad, una enfermedad que afecta a mil millones de personas, cifra que podría duplicarse en apenas cinco años.

Se trata de tres medicamentos (semaglutida, liraglutida, tirzepatida) que imitan hormonas intestinales y que tiene el efecto de reducir el apetito, retardar el vaciado gástrico (hacen que la persona se sienta llena más tiempo) y mejorar la regulación de la glucosa, pero su uso para ayudar a la gente a perder peso ha sido polémico.

Entre las razones está que su uso masivo para adelgazar provocó escasez de estos productos para los pacientes diabéticos, al tiempo que surgió un debate ético sobre su utilización con fines estéticos y su elevado precio para los sistemas sanitarios nacionales.

Asimismo se han criticado estas terapias porque hay tendencia a recuperar gran parte del peso perdido si se deja el medicamento, lo que puede convertirlos en un tratamiento de uso crónico.

Frente a ello se encuentra la realidad de una crisis de obesidad, convertida en un problema mayor de salud y que la OMS asocia a 3.7 millones de muertes ocurridas en 2024, mientras que el costo que genera es exorbitante: serán 3 mil millones de dólares en 2030.

La obesidad, además, también es un factor de enfermedades no transmisibles, como las cardiovasculares, la diabetes tipo 2 y algunos tipos de cáncer, y contribuye a empeorar los resultados de los pacientes con enfermedades infecciosas.

“Aunque la medicación por sí sola no resolverá esta crisis sanitaria mundial, las terapias con GLP-1 pueden ayudar a millones de personas a superar la obesidad y reducir los daños asociados a ella”, señaló el director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus.

En función de los datos recolectados en ensayos clínicos, la OMS decidió recomendar los análogos GLP-1 en adultos (mujeres embarazadas excluidas) para tratamientos de obesidad de larga duración, es decir seis meses o más.

No obstante, enfatizó que esta recomendación “es condicional” debido a la escasez de datos sobre su eficacia y seguridad a largo plazo, sus costes actuales, la preparación inadecuada del sistema sanitario y las posibles implicaciones en materia de equidad”.

La organización también ha señalado que se pueden ofrecer intervenciones que incluyan una dieta saludable y actividad física a los adultos con obesidad a los que se hayan prescrito terapias con GLP-1, aunque la evidencia de que esto puede ayudar a mejorar los resultados del tratamiento es baja.

Asimismo, la guía de la OMS plantea el problema de un acceso desigual a las terapias con GLP-1 y de preparar los sistemas de salud para el uso de estos medicamentos.

“Sin políticas adecuadas, el acceso a estas terapias podría agravar las disparidades sanitarias existentes”, reconoce la organización.

Incluso con una rápida expansión de la producción, se prevé que las terapias con GLP-1 lleguen a menos del 10 por ciento de las personas que podrían beneficiarse de ellas en 2030, por lo cual se plantean estrategias para mejorar el acceso, como compras conjuntas, precios escalonados o acuerdos para que las compañías que poseen las patentes autoricen a otras a fabricarlos y venderlos con el fin de bajar los precios.

Con información de EFE