Minuto a Minuto

Nacional La boleada vil al vil presidente de la Corte
Ayer vimos un retrato de la soberbia, vileza degradante de la 4-T, cuando al presidente de la Suprema Corte, Hugo Aguilar, sus ayudantes le limpiaron los zapatos en la calle, públicamente y él, petulante, lo toleró vergonzosamente
Internacional Juez de EE.UU. prohíbe a ICE utilizar datos tributarios para localizar migrantes
El uso de datos tributarios con fines migratorios podría disuadir a millones de personas de cumplir con sus obligaciones fiscales por temor a represalias
Internacional Casa Blanca insiste en que EE.UU. y Cuba están negociando y exige prudencia a La Habana
El mensaje respondió a declaraciones del presidente estadounidense Donald Trump, quien aseguró que ya se hablaba con representantes de Cuba
Nacional México amplía diálogo sobre minerales críticos con Canadá, Japón y UE, tras pacto con EE.UU.
"Tendremos un diálogo muy similar sobre minerales críticos con otros países del mundo en los próximos 60 días", indicó Marcelo Ebrard
Nacional Balacera en el Centro de Monterrey deja siete personas lesionadas
Entre los lesionados se encuentran cuatro mujeres de alrededor de 40 años, una menor de 15 años y dos hombres de 45 y 55 años

Durante sólo siete años en el poder, la vieja/nueva clase política que manda en México cavó dos grandes hoyos de ingobernabilidad. No que no existieran: crecieron.

Me refiero a la corrupción y a la violencia. Hay más corrupción y más violencia que nunca en la historia reciente del país. La presidenta Sheinbaum, que se dice orgullosa heredera del presidente anterior, lo piensa tres veces antes de tocar con el pétalo de una crítica la herencia recibida.

Pero la herencia rebosa. Es evidente dentro y fuera del gobierno, dentro y fuera de México. La Presidenta ha tenido que investigar escándalos que no puede ocultar, nacidos en las altas oficinas del gobierno anterior.

Estamos ahora en unas aguas mixtas, sulfurosas, de difícil lectura, en las que, como dice Carlos Loret de Mola, la presidenta Sheinbaum defiende por la mañana a su antecesor y el resto del día deja que las investigaciones arrimen la lumbre hasta las inmediaciones de Palenque, donde vive El Previo.

La mixtura sulfurosa de las aguas excita las creencias de que la presidenta Sheinbaum romperá dramáticamente con López Obrador.

Se trata de una expectativa muy mexicana, muy presidencialista a la mexicana, la cual, por tradición política, es siempre favorable a la Presidencia Nueva.

Nada goza tanto el presidencialista pueblo de México como que la Presidencia Nueva le cobre las cuentas a la Presidencia Vieja: un ajuste allá arriba que salde los agravios de acá abajo, y reinstaure la frescura de la Presidencia entrante, con su nuevo menú de clientelas y beneficiarios.

La presidenta Sheinbaum ha instalado ya el pleito de la presidencia que entra con la que sale, pero tiene una continuidad estructural con su antecesor: comparte el proyecto autocrático de AMLO.

Creo que el pleito en la cúpula de Sheinbaum y López es episódico, aunque puede crear un gran remolino político, de fracturas impredecibles.

Creo, también, que la continuidad entre Sheinbaum y López es estructural. Los dos quieren tener un gobierno incontrolable para su sociedad.

Ojalá la presidenta Sheinbaum le gane el pleito a López en las alturas. Ojalá ese pleito fracture el proyecto de los dos, que es gobernarnos a todos a manos libres, sin que podamos decir ni pío.