Minuto a Minuto

Internacional Venezuela y EE.UU. definirán relaciones en el hemisferio, promete John Barrett
John Barrett reiteró que llegó a Venezuela para continuar el plan de tres fases de Donald Trump: estabilización, recuperación y transición
Economía y Finanzas México buscará captar producción que EE.UU. quiere sacar de Asia
Marcelo Ebrard dijo que México dialogará la posibilidad de operar sectores estratégicos desde Asia sin aranceles
Deportes ‘Checo’ Pérez asegura que la Fórmula 1 actual no es divertida y nadie la entiende
Durante su visita a la Ciudad de México, 'Checo' Pérez aseguró que "ni los ingenieros ni los pilotos entienden la Fórmula Uno"
Internacional EE.UU. auditará la gestión del Departamento de Justicia de los archivos de Epstein
La auditoría también investigará si los funcionarios no hicieron públicos todos los documentos relevantes del caso Epstein
Nacional Hacienda bloquea a una red vinculada a la distribución de drogas sintéticas
Hacienda, a través de la UIF, incorporó a 23 elementos a la Lista de Personas Bloqueadas, por su participación en la distribución de drogas sintéticas
El café por la mañana puede protege el corazón mejor que tomarlo durante todo el día
Taza de café. Foto de John Schnobrich / Unsplash

Las personas que beben café por la mañana tienen un menor riesgo de morir por enfermedad cardiovascular y de mortalidad global en comparación con los que lo hacen durante todo el día, según un estudio que publica la revista European Heart Journal.

La investigación, dirigida por la Universidad de Tulane (EE.UU.), incluyó a 40 mil 725 adultos que participaron en la Encuesta Nacional de Examen de Salud y Nutrición de Estados Unidos (NHANES) entre 1999 y 2018.

Alrededor del 36 por ciento de los participantes en el estudio tomaban café por la mañana, principalmente antes del mediodía; el 16 por ciento a lo largo de todo el día y el 48 por ciento no consumía este producto.

Los resultados señalan que, en comparación con las personas que no tomaban café, aquellos que lo consumían por la mañana tenían un 16 por ciento menos de probabilidades de morir por cualquier causa y un 31 por ciento menos de morir por enfermedad cardiovascular.

Sin embargo, no hubo reducción del riesgo para los bebedores de café durante todo el día en comparación con quienes no lo tomaban, informó, en un comunicado la Universidad de Tulane.

Además, los bebedores de café por la mañana se beneficiaron de los menores riesgos, tanto si eran bebedores moderados (de dos a tres tazas), como si tomaban más de tres, mientras que los que consumían una taza o menos tuvieron una menor disminución del riesgo.

Las investigaciones realizadas hasta ahora “sugieren que el consumo de café no aumenta el riesgo de enfermedades cardiovasculares, y parece reducir el riesgo de algunas crónicas, como la diabetes de tipo 2”, indicó el investigador Lu Qi, que encabezó la investigación.

Dados los efectos que la cafeína tiene en el organismo, querían comprobar “si el momento del día en que se bebe café tiene alguna repercusión en la salud del corazón”, agregó en la nota.

Los resultados indican -destacó- que “lo importante no es solo si se toma café o cuánto se toma, sino el momento del día en que se toma”. “No solemos dar consejos sobre el momento en que se toma el café en nuestras orientaciones dietéticas, pero quizá deberíamos pensar en ello en el futuro”.

La investigación no dice por qué tomar café por la mañana reduce el riesgo de muerte por enfermedad cardiovascular, pero Lu apuntó una posible explicación.

“Consumir café por la tarde o por la noche puede alterar los ritmos circadianos y los niveles de hormonas como la melatonina. Esto, a su vez, provoca cambios en factores de riesgo cardiovascular como la inflamación y la presión arterial”.

El investigador indicó que son necesarios más estudios para validar estos hallazgos en otras poblaciones, así como ensayos clínicos para probar el impacto potencial de cambiar la hora del día en que la gente toma café.

Como parte del estudio, se preguntó a los participantes sobre todos los alimentos y bebidas que consumieron al menos un día, incluido si bebían café, cuánto y cuándo.

También incluyó un subgrupo de mil 463 personas a las que se pidió que completaran un diario detallado de alimentos y bebidas durante una semana completa.

Los investigadores pudieron relacionar esta información con los registros de defunciones y la causa de muerte durante un periodo de nueve a diez años.

En un editorial que acompaña a la investigación, Thomas Lüscher, de los Hospitales Royal Brompton y Harefield de Londres (Reino Unido), indicó que es posible, como señalan los autores, que el consumo de café por la tarde o por la noche altere el ritmo circadiano de la actividad simpática.

Durante la mañana “suele producirse un marcado aumento de la actividad simpática al despertarnos y levantarnos de la cama, un efecto que se desvanece durante el día y alcanza su nivel más bajo durante el sueño”.

Muchos bebedores de café durante todo el día sufren trastornos del sueño. “En este contexto, -escribe Lüscher-, resulta interesante el hecho de que el café parece suprimir la melatonina, un importante mediador del sueño en el cerebro”.

Con información de EFE