Minuto a Minuto

Deportes México golea a Islandia en amistoso
Richard Ledezma, Armando González, Jesús Gallardo y Brian Gutiérrez reflejaron en el marcador la superioridad de los mexicanos, que jugaron con figuras de la liga local.
Internacional El Gobierno de EE.UU. asegura que el ICE no patrullará los centros de votación en noviembre
El DHS afirmó que agentes de inmigración no realizarán misiones en los comicios legislativos del próximo 3 de noviembre
Nacional Pobreza laboral en México cierra 2025 en mínimo de 32 %, pero alcanza a 42.3 millones
La pobreza laboral afecta de forma desproporcionada a las mujeres; en todas las entidades hay más mujeres que hombres en esta situación
Entretenimiento Poncho de Nigris denuncia amenazas de muerte y pide protección para su familia
Poncho de Nigris vincula las amenazas con la reciente liberación de su exsuegra, vinculada al secuestro del esposo de Gloria Trevi
Internacional Florida abre una investigación por el ataque de Cuba a una lancha que causó cuatro muertos
El anuncio de Florida ocurre luego de que la Tropa Guardafrontera cubana mató a cuatro tripulantes e hirió a seis de una lancha procedente de EE.UU.
El insulto presidencial, ante la realidad

            Peor que la incapacidad, solo la indolencia.  

Florestán.

 En medio de la devastación nunca vista en México provocada por un huracán, el Otis, en los primeros minutos del miércoles en Acapulco, el discurso presidencial y la acción del régimen han estado por debajo de las necesidades de los cientos de miles de damnificados que esta noche cumplirán una semana tratando de subsistir entre los escombros y el desdén oficial.

            El presidente ha recurrido a su discurso de siempre, la víctima soy yo y a la confrontación, sin dejarse ver entre los damnificados y los escombros. Fue, dijo, el miércoles, pero no hay evidencia gráfica; fue, dijo también, el domingo por la tarde, y de nuevo sin un testimonial. No digo que no haya ido, no. Acepto que sí fue pero no entiendo por qué lo oculta y todo es a lo que él diga.

            A cambio, endureció y extendió su discurso. La mañanera de ayer, la número mil 209 según Luis Estrada, rompió todas sus marcas con tres horas, 35 minutos y 31 segundos, de los que más de una tercera parte la dedicó a denostar medios y comunicadores.

            En este recurso de que la agresión es la mejor defensa para su gestión, en su peor crisis, recurrió a todos los descalificativos contra los periodistas u directivos de medios: manipuladores, buitres, viles, aprovechados, privilegiados, zopilotes, mentirosos, calumniadores, irresponsables, corruptos, inmorales, deshonestos, opositores, ladrones, provocadores, perversos, hipócritas, de malas entrañas, decadentes, saqueadores, basura.

            Así y más la ofensiva presidencial en medio de la catástrofe, ataques que buscan enfrentar, denostar y así distraer, inútilmente, de la realidad, olvidando que cuando se recurre a los calificativos, se confirma la escasez de argumentos.

            Y es su palabra contra la realidad, y su visión contra la catástrofe.

            Como siempre, el discurso de la confrontación y el conflicto, como si fuera inagotable.

RETALES

  1. RESPUESTA.- El régimen, ante las críticas a su funcionar en la crisis, ha desatado una ofensiva en redes incalculable en dinero y recursos, en la defensa del presidente y en ataque de cualquier crítica, como si todo fuera al cien. Se ven más preocupados por la imagen presidencial que por la catástrofe. Y endurecerán sus ataques;
  2. TEDIO.- En medio de la mañanera, el presidente dio amplio espacio al procurador del consumidor para que hablara de precios de la gasolina, pero no de Acapulco. ¡Ah! y del Tren Maya, y los gobernadores de Chiapas y Tabasco, y el director del INAH, y los de las empresas Mota Engil y Alstom. Vamos, lo vital en este momento; y
  3. ¿SOLIDARIOS?- Los diputados de Morena, siempre solidarios y a la orden presidencial, cancelaron la agenda política en la sesión de ayer para no trivializar el tema (SIC) del huracán y, claro, llamaron a los medios a no desinformar. ¡Qué poca madre!

Nos vemos mañana, pero en privado.