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Carta de Barack Obama a The New York Times
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El diario The New York Times publicó el día de hoy una carta escrita por el presidente Barack Obama y dirigida al editor de la publicación.

En la misiva, el mandatario estadounidense llama a la defensa de la Ley de Derecho al Voto de 1965 en alusión a un artículo publicado el 2 de agosto sobre los esfuerzos recientes para desmantelar la protección a dicha ley.

En días pasados, la restauración total del derecho al voto fue minada por la Suprema Corte. La nueva disposición plantea legislar una nueva Ley de Derecho al Voto en estados que han suprimido históricamente el voto de las minorías.

Esta es la carta íntegra:

Me inspiré al leer acerca de los héroes americanos no reconocidos como Rosanell Eaton en el texto de Jim Rutenberg: A Dream Undone: Inside the 50-year campaign to roll back the Voting Rights Act.

‘Nosotros, el Pueblo de los Estados Unidos, a fin de formar una Unión más perfecta…’ Es una cruel ironía que las palabras que marcan nuestra democracia fueran usadas como parte de la llamada prueba de alfabetización diseñada para negar a Rosanell y a otros tantos afroamericanos el derecho a votar. Sin embargo, hace más de 70 años, como ella desafiantemente entregó el Preámbulo de nuestra Constitución, Rosanell también reafirmó su verdad fundamental. Lo que hace grande a nuestro país no es que seamos perfectos, pero con el tiempo, el coraje y esfuerzo, podemos llegar a ser más perfectos. Lo que hace especial a Estados Unidos es nuestra capacidad para cambiar.

Casi tres décadas después de que Rosanell testificó su fe inquebrantable en este país, esa fe fue reivindicada. La Ley de Derecho al Voto puso fin a las pruebas de alfabetización y otras formas de discriminación, ayudando a cerrar la brecha entre nuestra promesa de que todos somos hechos iguales y nuestra larga historia de negar a algunos de nosotros el derecho al voto. El impacto fue inmediato, y profundo -el porcentaje de afroamericanos registrados para votar provocó en los años posteriores la aprobación de la Ley de Derecho al Voto.

Pero como Rutenberg narra (en su artículo), desde el momento en que la tinta se secó en la Ley de Derecho al Voto, ha habido un esfuerzo concentrado para socavar esta ley histórica y dar marcha atrás al reloj en su progreso. Su artículo expone la presión reciente para restringir los derechos de voto de los estadounidenses en su propio contexto. Estos esfuerzos no son una señal de que nos hemos regresado a la vergonzosa historia que condujo a la Ley de Derecho al Voto. Con demasiada frecuencia, están enraizados en esa historia. Nos recuerdan que el progreso no llega fácil, pero que este debe ser vigorosamente defendido y construido para nosotros y las futuras generaciones.

Estoy donde me encuentro hoy solo porque hombres y mujeres como Rosanell Eaton se negaron a aceptar cualquier cosa menos que la plenitud de la igualdad. Sus esfuerzos hicieron de nuestro país un lugar mejor. Ahora depende de nosotros continuar esos esfuerzos. El Congreso debe restaurar la Ley de Derecho al Voto. Nuestros líderes estatales y las legislaturas deben hacer más fácil – no más difícil – que las voces de más estadounidenses sean escuchadas. Por encima de todo, debemos ejercer nuestro derecho como ciudadanos a votar, porque la verdad es que con demasiada frecuencia nos privamos de nuestros derechos nosotros mismos.

Rosanell tiene ahora 94 años de edad. Ella no se ha rendido. Ella sigue marchando. Ella todavía está luchando para hacer realidad la promesa de Estados Unidos. Ella todavía cree que nosotros, el pueblo, tiene el increíble poder de hacer nuestra unión más perfecta. Y si nos unimos a ella, nosotros, también, podemos reafirmar la verdad fundamental que las palabras de Rosanell dictaban.

Presidente Barack Obama, Washington.