Minuto a Minuto

Nacional CNPC emite recomendaciones ante la tormenta tropical ‘Polo’
La tormenta tropical 'Polo' tiene altas probabilidades de evolucionar a huracán y alcanzar la categoría 5, de daños catastróficos
Internacional Cadenas de TV suspenden cobertura conjunta en protesta contra Trump
Cuatro cadenas, que comparten con CNN la cobertura televisiva de los eventos presidenciales, decidieron solidarizarse con sus compañeros
Nacional Hombre sufre quemaduras graves tras descarga cerca del Metro Cuauhtémoc
El STC aclaró que que, según el testimonio del afectado, la descarga ocurrió en el exterior de la red de transporte
Nacional ‘El Pachangas’, alumno del Cetis 33 de Azcapotzalco asesinado
El alumno asesinado frente al Cetis 33 de Azcapotzalco fue identificado como 'el Pachangas'. En redes sociales se lucía con un arma de fuego
Internacional Trump encarará a la ONU entre guerra contra Irán y diplomacia
El conflicto, lanzado en enero por Estados Unidos e Israel, está a punto de cumplir siete meses sin haber alcanzado su objetivo

Se lee y se oye en muchas partes que el Presidente ha cooptado a las Fuerzas Armadas para perpetuarse en el poder; que las usará para ganar las elecciones de 2024 o para desconocerlas si las pierde.

Se dice mucho también que las Fuerzas Armadas son ya un poder que no obedece al Presidente y cuyo propósito fundamental es conservar y ampliar lo que ha ganado durante este gobierno.

Según esta conjetura, los militares se dedicarán a defender y ampliar su expansión; serán un poder autónomo respecto del gobierno civil, si no es que un actor político que busque controlar al gobierno civil.

La pregunta que suele preceder a esta conjetura es: ¿Quién será el guapo, o la guapa, que pueda quitarle a las Fuerzas Armadas lo que han ganado y regresarlas a donde estaban, donde deben estar, a sus cuarteles?

La respuesta suele ser: nadie.

Vale decir, que los militares han llegado para quedarse como un poder tras el trono o como un poder en el trono.

Hay en esta conjetura la creencia de que las Fuerzas Armadas han probado las mieles del poder civil y no sólo no quieren retirarse de ellas, sino quedarse con el panal.

Una variante de lo anterior, es que las Fuerzas Armadas ejercerán su poder y su autonomía en servicio de lo que les pida su benefactor de estos años.

Es decir, que serán parte del poder que López Obrador conserve como ex presidente, junto con su núcleo duro de partidarios, camino a la instauración de un poder transexenal: su Maximato.

O sea, que el Presidente tendrá control sobre las Fuerzas Armadas incluso cuando deje de ser su comandante en jefe.

La conjetura completa, entonces, es que habrá una militarización mayor del gobierno, sea bajo el mando del ex presidente López Obrador, sea con independencia de López Obrador, con los militares como un poder que se gobierna a sí mismo, y al que nadie puede quitarle lo que ha ganado, ni devolverlo a donde estaba.

¿Disparates? Puede ser, pero ahí están estos disparates, vivos, en la nube de conjeturas que ha traído la expansión de los militares de estos años.